El proyecto busca aprovechar el paso del sistema de transmisión analógica al digital -que liberará una importante cantidad de frecuencias- para garantizar que un porcentaje de éstas sea otorgado a radios comunales y culturales.

Al dar a conocer los contenidos del proyecto, el Movimiento Social por el Derecho a la Comunicación anunció el inicio de una campaña de recolección de firmas de apoyo.

Para que la normativa ingrese al proyecto por vía de iniciativa popular se requiere del apoyo de un 5% del padrón, que en este momento representa una cifra cercana a 160.000.

Los promotores del proyecto han establecido el periodo de un año para desarrollar esta labor, la cual permitirá abrir un amplio debate social en torno a la propuestas.

"Este es un proyecto sobre el que diversas organizaciones sociales, con la asesoría de universidades y entes públicos, han trabajado durante 6 años y está orientado a garantizar a la ciudadanía el derecho a la comunicación, que es un derecho humano fundamental", afirmó Adriana Naranjo, integrante del equipo que redactó el proyecto.

La iniciativa establece que un 30% de las nuevas frecuencias, liberadas con el cambio de soporte tecnológico, deberá ser entregado a proyectos de comunicación comunales y culturales, un 20% al sector público y un 50% al sector comercial.

También define criterios para establecer los cánones que deberán pagar al Estado los concesionarios de frecuencias, que en la ley actual -promovida hace 60 años- constituyen sumas "ridículamente bajas".

La ley establece, además, que es obligación del Estado apoyar el surgimiento y desarrollo de medios comunales y culturales, con recursos que provendrían en parte de los cánones pagados por las empresas de comunicación comerciales.

La ley de radio actual "data de 1954, desde entonces el país ha cambiado mucho, en ese momento ni siquiera existía la televisión, ni la banda FM, ni la telefonía celular, ni Internet", señaló Marvin Amador, otro de los gestores del proyecto.

"También la sociedad ha cambiado y esta ley no da para atender todas las necesidades de actores sociales que han surgido, que quieren expresarse y que no tienen cabida en la forma en que funciona el espectro", apuntó.