Ronald Solís Bolaños, ex diputado del PAC y productor agropecuario
A partir del 2009 se abre el portillo para financiar el gasto del Gobierno Central con préstamos.
En el presupuesto del 2012 ya los impuestos solo cubren el 52% del
gasto y el 48% debe hacerse con plata prestada. Del presupuesto, el 94% se
utiliza para el pago de salarios, pensiones, intereses y amortizaciones a la
deuda y solo el 6% para inversiones y otros.
Si
fuéramos una familia seria como que gastamos 500.000 colones al mes pero el
salario es solo de 260.000 por lo que tenemos que pedir prestado 240.000 al mes
o usar la tarjeta, la única solución que nos queda es reunir la familia y
buscar la salida permanente al problema.
Muchos
costarricenses parten de algunos supuestos simples cuando plantean soluciones a
la situación fiscal del país como: “pagamos solo el 14% del PIB en impuestos y
deberíamos pagar alrededor del 20% para desarrollarnos”; “el problema es que
aquí hay una gran evasión, con solo cobrar los impuestos que se evaden,
sobraría la plata para el sector público e inversión”.
¿Es real
nuestra carga tributaria del 14% del PIB?
En
Latinoamérica los gobiernos centrales con un 18.3% de impuestos como porcentaje
del PIB (CEPAL 2010) cubren todos sus gastos desde educación hasta militares y
por supuesto los servicios de salud. Costa Rica es el único país de Latinoamérica
en que el Ministerio de Salud no presta servicios de salud, esto lo hace la
CCSS. Por este motivo tiene absoluta lógica el que los pagos que hacen los
patronos y trabajadores para su salud y pensión por medio de la Caja se
consideren como carga tributaria.
En Costa
Rica el pago a la CCSS para cubrir salud, pensiones y otros, representa el 11%
del PIB, del cual 7% son para salud y 4% para pensiones y asignaciones
familiares. Eso quiere decir que ya tenemos una carga tributaria no inferior al
25%. Si agregamos los impuestos municipales se paga más del 26% del PIB (por
cada 100 colones producidos 26 van a tributación). Llámese impuestos, tributos,
tasas, cuotas, multas, etc., lo cierto es que los costarricenses contribuimos
significativamente con el gasto público
Según el
FMI la evasión y elusión fiscales en Costa Rica anda en alrededor del 5% del
PIB, suponiendo que se pueda cobrar en su totalidad, lo cual es sumamente
difícil. Por otra parte si cobráramos más impuestos a sectores que no pagan o
pagan poco, como zonas francas, servicios profesionales liberales, salud
privada, educación privada, etc.; quizá se podría aumentar en un 3% la
recaudación. En este escenario ideal de cobro de tributos se tendría un 14% de
recaudación del Gobierno Central, más 11% de salud y pensiones de la CCSS, mas
5% evitando la evasión y elusión fiscal, mas 3% de eventuales nuevos impuestos;
esto sumaria 33% del PIB en impuestos. No debemos olvidar que no todos evaden
impuestos por gusto, muchos lo hacen para sobrevivir y es evidente que estamos
empujando a sectores económicos hacia la informalidad.
¿Cuánto
gastamos hoy? 27% del PIB en el Gobierno Central, 11% en la CCSS y 2% de
municipalidades, lo que nos da un gasto real de 40%. Es decir aun en un
escenario ideal en cobro de impuestos siempre nos haría falta incrementar un 5%
del PIB solo para cubrir los gastos regulares del Gobierno; pero el gasto
seguiría disparado en salarios y pensiones porque son “derechos adquiridos” que
no se pueden tocar, según el ex ministro de Hacienda Fernando Herrero. Estos
datos nos demuestran que la cobija no da para mucho más, la mayoría de sectores
productivos decrecen, a excepción del financiero y de empresas bajo el régimen
de zona franca tanto de producción como de servicios.
Así
mismo las municipalidades tratan de sobre valorar las tierras para cobrar más a
los productores agrícolas nacionales. Mientras tanto desaparece el empresariado
nacional. El 1% del PIB representa 210.000 millones de colones.
Mientras
el Gobierno Central vive un gasto ilógico en función a los ingresos y que pone
en peligro la estabilidad económica y social del país, los entes autónomos que
se financian con servicios y cuotas empiezan a tener serios problemas al tener
gastos mayores a sus ingresos, como está sucediendo con el ICE y la CCSS, lo
cual agrava la situación aun más y en donde parece que la medicina podría tener
características similares a las requeridas por el Gobierno Central. Las
municipalidades van por el mismo camino con un crecimiento en salarios no
coherente con el crecimiento en ingresos y el crecimiento de la producción
nacional y de la inflación. El sector público total representa el 15% del
empleo nacional.
No
debemos olvidar que los costarricenses somos los dueños de todo este aparato
institucional y sus trabajadores son los servidores públicos y no los dueños de
las instituciones. Si políticamente se han manejado mal y han llevado a
situaciones de crisis, debemos corregir y tomar las medidas necesarias en el
campo que sea, para que brinden el servicio que los costarricenses requerimos a
un costo razonable y coherente con las posibilidades económicas del país.
El gasto
publico esta descontrolado más allá de nuestra realidad económica, del aumento
de la producción y de la inflación. La cobija para aumentar impuestos y subir
tarifas por servicios da para muy poco, debemos resolver el problema a fondo
todos los costarricenses esperando la colaboración de los funcionarios públicos
que deben entender que hay condiciones que el país ya no puede darles y es
necesario sentar en la mesa de negociación a los trabajadores públicos,
privados, empresarios, agricultores, profesionales, partidos políticos y
gobierno, a un proceso de diálogo, negociación y acuerdos que permitan un nuevo
pacto social que implique reencausar el rumbo de la patria.
(* Ex diputado y productor agrícola. ronaldsolis@hotmail.com)