Un efectivo de la policía custodia la unidad atacada, y en la que murieron dos integrantes del partido FMLN en El Salvador, durante la noche del 31 de enero. © Rodrigo Sura / EFE

El domingo 31 de enero, dos integrantes del partido FMLN murieron y otras cinco personas resultaron heridas tras recibir disparos cuando se encontraban en una caravana política que recorría el centro de San Salvador, capital del país.

El ataque se produjo a menos de un mes de los comicios parlamentarios y municipales el 28 de febrero en los que se espera que el partido Nuevas Ideas (NI), fundado por un movimiento del presidente Nayib Bukele y dirigido por un primo suyo, gane la mayoría de diputados.

Horas después de haberse consumado el atentado, el presidente emitió mensajes en rechazo de lo ocurrido en los que señaló a fuerzas políticas de estar detrás de los hechos.

"Parece que los partidos moribundos han puesto en marcha su último plan. Qué desesperación, por no perder sus privilegios y su corrupción. Pensé que no podían caer más bajo, pero cayeron. (…) Este Gobierno ha luchado por defender la vida, pero parece que hay quienes quieren aferrarse al pasado de muerte", dijo el mandatario en Twitter.

-- Óscar Ortiz: "Desconozco a ese tipo que está en la Presidencia" --

Tras la publicación de estos mensajes, el secretario general del FMLN, Óscar Ortiz, rechazó el tono del mandatario.

"Desconozco a ese tipo que está en la Presidencia, porque creo que es un salvaje, no puede jugar así con la situación de los salvadoreños. Está llevando al país a un caos, a una situación innecesaria de confrontación social".

Ortiz, quien fue vicepresidente de la nación entre 2014 y 2019, acusó al jefe de Estado de "incitar al odio". También rechazó lo ocurrido y aseguró que el ataque atenta "contra nuestro país, contra nuestra democracia (…) pocas veces habíamos vivido un momento tan difícil de cara a unas elecciones desde 1992", sostuvo.

Los comicios son los décimos de ese tipo que se desarrollan en el país desde la firma de los Acuerdos de Paz de 1992 que pusieron fin a 12 años de guerra civil en la nación centroamericana.

-- La Fiscalía anuncia que procesará a todo aquel "que provoque hechos de violencia" --

Este 1 de febrero, el fiscal general del país, Raúl Melara, llevó a cabo una reunión con los líderes de los principales partidos políticos en la que fue enfático en reiterar que "procesará a quien sea que provoque hechos de violencia que atenten contra los ciudadanos, su libertad de elegir y su integridad".

Hasta el momento, las autoridades han detenido al menos a tres sospechosos de haber participado en el tiroteo, sin que se haya aclarado aún si se debió a causas políticas o de violencia social.

El presidente salvadoreño señaló que entre los detenidos se encuentra una persona presuntamente vinculada a la División de Protección de Personalidades Importantes (PPI) que habría sido operada de urgencia tras recibir disparos en el abdomen.

-- Francia, Estados Unidos y la ONU rechazan lo ocurrido --

Gobiernos de diversos países rechazaron lo ocurrido. El embajador de Francia en El Salvador, Francois Bonet, fue una de las voces internacionales que condenaron el ataque.

"La Embajada de Francia condena y lamenta los actos de violencia cometidos anoche contra militantes políticos", publicó el diplomático en sus redes sociales.

Horas antes, el encargado de negocios de la embajada de EE. UU. en el país, Brendan O'Brien, se había pronunciado sobre el tema y, tras conocer sobre las primeras detenciones, pidió a la Fiscalía llevar adelante una investigación "transparente, independiente y exhaustiva".

"Como embajada de Estados Unidos expresamos nuestras sinceras condolencias a las víctimas de los ataques de esta noche. Cualquier violencia es inaceptable y los responsables deben ser llevados ante la Justicia", publicó el funcionario en su cuenta de Twitter.

Por otro lado O'Brien, quien se encuentra al frente de la delegación diplomática mientras se designa un nuevo embajador, añadió que Estados Unidos está listo para colaborar con las autoridades salvadoreñas para esclarecer el caso.

La representante de las Naciones Unidas en El Salvador, Birgit Gerstenberg, se sumó desde su cuenta en Twitter al rechazo al tiroteo: "Condenamos el hecho de violencia de este domingo en el que fallecieron dos personas y otras resultaron heridas".

También expresó su "condolencia a las familias de las víctimas" y exhortó a las autoridades "a que realicen una investigación exhaustiva de lo ocurrido".

El atentado contra los integrantes del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional se produce el mismo día que, en un hecho aislado, una ambulancia que transportaba a integrantes de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) fue atacada por sujetos desconocidos que obligaron a la organización a suspender momentáneamente sus actividades. Por este caso, la Policía salvadoreña informó haber detenido a cuatro presuntos sospechosos.