El presidente Solís destacó que esta nueva obra, que inició operaciones este viernes, demuestra la excelencia y la calidad con la que el ICE trabaja y su capacidad de apoyar la construcción pública, como carreteras, puentes y túneles para el desarrollo nacional.

Solís recordó que hace 50 años quienes construyeron la planta Cachí, dejaron prevista la ampliación que hoy se está inaugurando.

"Se evidencia una vez más esa capacidad del ICE de mirar al futuro, no solamente con la previsión necesaria que cualquier formulador de política pública debe hacerlo, sino que también la ilusión con la que quienes construyeron esta planta soñaron a futuro", señaló.

El ministro de Ambiente y Energía, Edgar Gutiérrez, señaló que en esta ocasión "inauguramos la ampliación de Cachí, el otro año será Reventazón y durante estos cuatro años seguiremos inaugurando plantas ambientalmente amigables para asegurar al 2030 una matriz energética con base en fuentes renovables”.

El incremento en la generación de esta planta, que en el 2016 cumplirá 50 años de haber entrado en operación, fue posible con la construcción de un segundo túnel de conducción, paralelo al existente y la instalación de una cuarta turbina en la Casa de Máquinas, ubicada en Tucurrique, cantón de Jiménez, Cartago.

Carlos Obregón, presidente del Grupo ICE, se mostró complacido de “cumplir con éxito la tarea que se nos encargó” y agregó que a la vista puede “parecer sencilla pero ha sido compleja. Perforar un túnel paralelo a otro en operación, a tan solo 50 metros, ha sido un logro importante del personal del ICE”.

“Todo este potencial nos permitirá seguir adelante cumpliéndole al país, con nuevas obras como el proyecto El Diquís, que nos permitirá continuar con la meta de ser una nación con una matriz eléctrica modelo, basada en energías renovables” señaló.

Por su parte, Ignacio Arguedas, director del Proyecto, expresó que “no está mal presumir de las cosas que se hacen bien: somos de los pocos países en el mundo que producimos la mayor cantidad de electricidad con fuentes renovables, tenemos un modelo eléctrico exitoso y hemos concebido estas obras por ingenieros costarricenses”.

Con la ampliación de Cachí se aprovechará el excedente de agua del río Reventazón durante la época lluviosa que no podía ser guardada porque superaba la capacidad del embalse, ubicado en esa misma localidad de Paraíso.

Ampliación ‘en números’. La ampliación tuvo un costo de $180 millones, financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el ICE. La producción adicional que se obtendrá equivale al consumo eléctrico de 71 mil hogares aunque beneficiará con una mejora de suministro a más de 190 mil familias.

Con la nueva capacidad, la planta generará anualmente 1.000 GWh, que permitirá reducir más el uso de combustibles fósiles para generación eléctrica.

El proyecto de ampliación de la Planta Cachí comprendió la realización de un túnel de conducción de 6.050 metros así como la instalación de una cuarta unidad generadora.

También, se construyó una tubería forzada, de 470 metros de largo y un diámetro de 2,90 m. así como un tanque de oscilación de 74 metros de profundidad por 12 de diámetro.

Impacto socioecómico y ambiental. Los trabajos de ampliación generaron un importante impacto social, económico y ambiental en las comunidades de influencia del Proyecto.

En el campo social, hubo una constante relación con los habitantes por medio de las organizaciones locales, a las cuales se les brindó información continua y capacitaciones para el desarrollo local.

En inversión comunal, el Proyecto destinó cerca de $8 millones en la ejecución de obras que beneficiaron a los pobladores con infraestructura educativa, mejoras y construcciones de acueductos, infraestructura de uso comunal y caminos vecinales.

El aporte incluyó la siembra de 7.000 árboles en la zona, además de que se realizó un estricto monitoreo ambiental en todos los frentes de trabajo, en cumplimento de la normativa ambiental del país.

Para los trabajos de ampliación de la Central, se generaron 1.183 empleos, de los cuales el 90% de la planilla contratada es residente en la zona, lo que se tradujo en ingresos directos para los habitantes locales.