La propuesta de declaración liderada por Estados Unidos, México, Perú, Canadá y Panamá pide condenar la Asamblea Constituyente en Venezuela y es muy crítica con el gobierno de Nicolás Maduro, mientras que la presentada por los países de la Comunidad del Caribe (Caricom) no recoge la mayoría de esas demandas.

En lo que sí coinciden los dos borradores es en pedir el cese de la violencia a todas las partes, un nuevo proceso de diálogo, la creación de un grupo que lo acompañe y en la invitación a Venezuela a reconsiderar su decisión de dejar la OEA.

Bolivia quería votar, pero el presidente de la reunión, el canciller de Guatemala Carlos Raúl Morales, siguió adelante con su propuesta de hacer un receso para negociar, con el apoyo de su homólogo de Paraguay, Eladio Ramón Loziaga.

El texto del grupo impulsor del encuentro –encabezado por países como México, Estados Unidos, Perú y Canadá– pide a Maduro el cese de la Asamblea Constituyente en la forma en que está concebida actualmente, la liberación de los presos políticos y un calendario electoral con observación internacional. Además, llama a la suspensión de todo enjuiciamiento de civiles por tribunales militares, a iniciar un nuevo proceso de diálogo entre gobierno y oposición y al cese inmediato de los actos de violencia que provengan de cualquiera de las partes.

Por otro lado, los 14 países de la Comunidad del Caribe (Caricom) presentaron un proyecto que no incluye la mayoría de las demandas del texto del grupo de Perú, algo que desanimó a algunas delegaciones.

Ninguna de estas propuestas es de consenso, por lo que será difícil redactar un texto que reúna los 23 votos necesarios, es decir, los dos tercios de los 34 Estados representados (todos menos Cuba). Venezuela pidió su salida de la OEA el 28 de abril por la convocatoria de esta reunión de cancilleres contra su voluntad, aunque no será efectiva hasta 2019 y ayer dio la sorpresa al acreditarse para la reunión con su representante en la organización, Carmen Velásquez.