Con más de 1.000 internados por Covid-19, los hospitales en Panamá estan al borde del colapso.

"El Covid-19 nos somete aún a pruebas inéditas y exigentes que debemos superar para disputarle cada día vidas a la pandemia (...) Estamos convencidos que en el caso de Panamá la fase más difícil de esta situación global está por llegar", manifestó el mandatario en su cuenta de Instagram.

Cortizo cumple este miércoles un año de gobierno, golpeado actualmente por escándalos de corrupción en la gestión de la pandemia que han suscitado protestas callejeras en las últimas semanas.

La fiscalía investiga presunto peculado en la compra de equipos para combatir el virus.

Panamá presenta las peores cifras oficiales de América Central sobre covid-19, con 631 muertos y más de 33.500 contagiados, para un país de cuatro millones de habitantes.

"Hace un año asumí el cargo honroso de Presidente (...) no podía imaginar entonces que apenas iniciado nuestro gobierno tendríamos que hacer frente a la más seria de las crisis de nuestra vida como República y una de las más dramáticas que haya vivido en siglos la sociedad humana", indicó Cortizo.

"No solo afectó el ritmo de crecimiento positivo que traíamos, sino que trastocó los diversos órdenes de nuestro desarrollo", añadió el gobernante.

"La pandemia ha superado a Cortizo", manifestó esta semana a la AFP Enoch Adames, catedrático de Humanidades de la Universidad de Panamá.

En las últimas semanas las cifras de infectados y muertos se han disparado, aunque la letalidad del virus en el país de 1,8%. 

Los hospitales, con cerca de un millar de internados por covid-19, 146 de ellos en unidades de cuidados intensivos, están al borde del colapso. 

Los gremios médicos han denunciado escasez de personal y malas condiciones laborales que dificultan el combate a la pandemia.

Las autoridades locales manifiestan que las altas cifras de muertos y contagiados por el nuevo coronavirus se deben a que en Panamá se han realizado más pruebas (más de 110.000 hasta el momento) que en los países vecinos.

Producto de la crisis sanitaria unas 200.000 personas han visto suspendidos sus contratos de trabajo. Además, las previsiones oficiales anticipan una contracción del PIB de un 2% para este año.