Las lluvias tienden a incrementarse, causando el desborde de ríos y la inundación de poblaciones.

El último boletín del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) indica que el disturbio ubicado en el mar Caribe se desplaza a una velocidad de 30 kilómetros por hora en dirección oeste y se espera que impacte como tormenta tropical en la zona fronteriza entre Nicaragua y Costa Rica la noche de este viernes.

Se pronostican lluvias intensas con probabilidad de desborde de ríos y deslizamientos de tierra que pondrían en peligro la vida de las personas, por lo cual la CNE ha puesto en alerta a sus comités en las regiones de mayor riesgo.

Los cantones en máxima alerta son Liberia, La Cruz, Los Chiles, Guatuso, Upala, San Carlos, Río Cuarto, Sarapiquí, Guácimo, Pococí, Siquirres y Matina, en los que se ha iniciado la evacuación preventiva de varias poblaciones. En total, la mañana de este viernes habían sido trasladadas a albergues más de 600 personas.

La CNE trabaja en el acondicionamiento de 300 albergues en centros comunales, escuelas e iglesias, en previsión de eventuales incidentes debido a las lluvias.

El Ministerio de Educación decretó la suspensión de actividades académicas en todo el país, mientras que los bancos estatales y diversas instituciones públicas anunciaron el cierre de sus oficinas durante toda la jornada.

Instituciones de atención de emergencias como Cruz Roja, Bomberos y Fuerza Pública se encuentran también en estado de alerta.

Según los pronósticos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), las lluvias se prolongarán hasta el domingo, cuando el fenómeno atmosférico termine de desplazarse por territorio nacional hacia el océano Pacífico, con ruta hacia el norte de Centroamérica y México.