Preocupa a la CCSS el gran aumento de personas en cuidados intensivos.

“De continuar en agosto con el mismo ritmo de aumento que vivimos en julio, hacia finales de mes tendremos 1.441 pacientes demandando una unidad de cuidados intensivos, cifra que desbordaría el sistema hospitalario porque no disponemos de tal cantidad”, advirtió Macaya.

El informe epidemiológico de este sábado reporta 367 casos nuevos, una  una baja importante en el número de casos con respecto a los días previos, en los que la cifra se ha mantenido alrededor de 500. También hubo una disminución en el número de fallecimientos que fue de cuatro.

No obstante, el número de hospitalizaciones se mantiene alto: 346, de las cuales 94 se encuentran en unidades de cuidados intensivos.

Esa última cifra “es preocupante”, apuntó Macaya. Indica que “de ayer a hoy ingresaron otros 19 pacientes a cuidados intensivos. Esa es una cantidad superior a la capacidad de muchos hospitales en tiempos normales”.

En estas proyecciones se basa el balance entre apertura y restricciones que ha establecido el gobierno como estrategia para evitar un crecimiento descontrolado del número de casos y un eventual colapso del sistema de salud, explicó el jerarca de la CCSS.

Los servicios “no están saturados, aseguró, pero estamos llegando a un punto en que el estrés empieza a sentirse en el sistema hospitalario”.

 

Recursos

Macaya dijo que hasta ayer había ingresado a la institución 144 respiradores nuevos, los cuales se suman a los 684 existentes, para un total de 828. No obstante, 140 de esos respiradores están instalados en unidades de transporte para aquellos pacientes que necesitan ventilación durante su traslado.

Sin embargo, el recurso más escaso es el personal especializado que atiende a pacientes en cuidados intensivos: médicos, enfermeras, auxiliares requieren de una preparación muy especializada y no se pueden improvisar.

Con los datos actuales sobre la pandemia, tenemos una tasa de contagio de 1, y existe la posibilidad de que baje a una cifra inferior. Eso representaría un avance importante en el control de la pandemia.

Sin embargo, todo depende del comportamiento de los ciudadanos. “Somos nosotros todos lo que podemos ayudar a los trabajadores de la salud a hacer su trabajo. Lo que ocurre en los hospitales es el reflejo de nuestro comportamiento”.

Macaya recordó a los costarricenses que deben mantenerse en su casa cuanto sea posible y si tienen que salir hacerlo usando mascarillas, desinfectantes para las manos y no tocándose la cara. Además, dijo, es fundamental mantener la distancia con las demás personas.