El presidente colombiano desarrolló un encuentro con los indígenas que levantaron el paro en el departamento de Nariño (suroeste) para refrendar los acuerdos logrados, lo que permitió el desbloqueo de la vía Panamericana entre las ciudades de Pasto e Ipiales, que mantenían cerrada desde hace trece días, así como otros puntos del departamento.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, desarrolló un encuentro con los indígenas que levantaron el paro en el departamento de Nariño (suroeste) para refrendar los acuerdos alcanzados que fundamentaron la medida de abandonar la protesta.

De entrada, el dignatario colombiano sostuvo que "vine a protocolizar un acuerdo importante, que se logro después de mucho tiempo de trabajo, análisis, discusión". En ese sentido, destacó que esa manera es que "se resuelven los problemas, dialogando, enfrentando los diferentes puntos de vista, tratando de encontrar diferencias para seguir avanzando".

Hizo referencia a la legitimidad de las acciones que se desarrollan en el marco del Paro Nacional en Colombia. "Estas manifestaciones espontáneas que hemos visto, son producto de diferentes problemas, diferentes orígenes, la mayoría son justas, porque están señalando problemas que se han venido acumulando a través de los años, décadas de generaciones".

En ese contexto, reconoció que el "abandono del campo no es reciente; es de hace mucho tiempo (...) desde el primer día de Gobierno me propuse enfrentar este problema".

Recordó que durante su discurso inaugural, sostuvo que "quería equidad, desarrollar el campo, porque allí está concentrada la pobreza a desigualdad".

Reiteró que para lograr este objetivo, convocó a un gran acuerdo nacional por el agro y desarrollo rural "para superar esta crisis que no queremos desconocer, queremos afrontarla, corregirla, superarla, pero eso se hace dialogando, poniendo en marcha una verdadera política agropecuaria". El dignatario colombiano afirmó que "llegó el momento de enfrentar esa crisis".

Durante su alocución insistió en la necesidad de establecer una política nacional y sectorial, “porque somos un país con regiones muy diversas. Muchas veces hemos pecado por no reconocer esa diversidad”, dijo Santos.

Anunció que para el 12 de septiembre se realizará la próxima reunión para darle cuerpo al acuerdo nacional. “Quiero que estén presentes los indígenas, empresarios, campesinos y el congreso que tiene que aprobar las leyes que van a darle vida legal a los acuerdos” acotó al tiempo que aseguró que los acuerdos no serán acuerdos de papel, “me interesa porque en la medida que esos acuerdos se traduzcan en una mejor calidad para todos los campesinos, indígenas y empresarios del campo, el país va a avanzar hacia un país más justo”.

Apoyan acciones emprendidas

En el marco de la reunión, el Gobernador del Cabildo Indígena, Oscar Quitiaquez, manifestó que espera buenos resultados luego del encuentro y que las propuestas no solo se queden en papel sino que se cumplan y se conviertan en proyectos exitosos y políticas exitosas para que los pequeños productores puedan salir adelante.

Mencionó que en el sector necesitan políticas para fortalecer las cadenas productivas, así como recursos. Destacó la necesidad de reactivar la economía propia de la reunión para garantizar que las personas que trabajan en el campo puedan vivir dignamente.

Hermandad con Ecuador

Destacó la “magnífica relación” que ha tenido como el presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien -según sus palabras- le dijo que iba a eliminar la demanda ante la Corte Internacional de La Haya por la fumigación en la frontera contra los cultivos ilícitos.

Aprovechó al presidente Correa por ese gesto de hermandad y le pidió que se dediquen a desarrollar juntos la frontera. “Dediquémonos a desarrollar la frontera. Vamos a hacer proyectos binacionales a lo largo de la frontera para que la frontera se convierta en un lugar de desarrollo y de prosperidad en lugar de un espacio de atraso” dijo.