Durante la III Cumbre de la CELAC realizada en San José, Costa Rica, en el mes de enero del 2015 (ver texto de la Declaración Final), no se había logrado incluir el tema: ver a ese respecto esta nota de prensa en la que se lee que "El canciller de Costa Rica, Manuel González, confirmó a que el problema de Guantánamo "no figurará" en las resoluciones de la CELAC".

Una concesión territorial sin plazo definido.

Como es sabido, un tratado de 1903 entre Cuba y Estados Unidos, concede soberanía exclusiva de Estados Unidos en esta zona de 117,6 kilómetros cuadrados: el tratado de 1903 (ver texto en inglés), de tres artículos tan solo, no prevé expiración alguna o plazo para que Cuba pueda recobrar paulatinamente su soberanía en esta parte de su territorio. En 1934, el tratado de 1903 fue objeto de una leve readecuación (ver texto) en un tratado bilateral suscrito entre Cuba y Estados Unidos, sin fijar un plazo de tiempo a partir del cual se ponga fin al peculiar régimen territorial establecido desde 1903. Usualmente, las concesiones territoriales acordadas a finales del siglo XIX o a inicios del siglo XX eran hechas por un plazo de tiempo determinado: es por ejemplo el caso de la concesión de China al Reino Unido suscrita en 1898 con relación a Hong-Kong por un plazo de 99 años. Otro ejemplo, entre muchos, lo constituye la zona del canal de Panamá: el 31 de diciembre de 1999, Estados Unidos procedió a devolver la zona del Canal a Panamá, luego de suscribir una serie de tratados bilaterales, entre ellos el tratado de 1977 que establece dicha fecha para poner fin al control de Estados Unidos sobre esta zona (ver texto).

Una “usurpación” del territorio para Cuba

Desde 1959, Cuba rechaza esta concesión otorgada desde 1903 por tiempo indefinido que permite a Estados Unidos mantener fuera de su territorio su base militar más antigua. Cuba considera nulo el tratado de 1903 y el acuerdo posterior de 1934 y refiere a esta situación como una “usurpación” de su territorio en foros internacionales: ver por ejemplo, el discurso del 2009 de su Canciller durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. También la califica como una “ocupación ilegal”: el Artículo 11 de la misma Constitución de Cuba estipula que “Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía e integridad territorial”.

El pasado 21 de julio del 2015, en el marco de la reunión de los jefes de la diplomacia de Cuba y de Estados Unidos, se leyó, por parte del Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, (ver reporte de conferencia de prensa) que: "He expresado también que para Cuba la normalización de relaciones supone la solución de toda una serie de problemas pendientes, entre los cuales he mencionado el cese del bloqueo a Cuba, la devolución del territorio de Guantánamo y el completo respeto a la soberanía de nuestro país". En esta versión del discurso oficial dado por el representante cubano con ocasión de la reapertura de la embajada de Cuba en Estados Unidos, se lee que: “Solo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy.”

El tema del bloqueo impuesto unilateralmente por Estados Unidos a Cuba ha sido conocido y condenado en cada Asamblea General de Naciones Unidas en los últimos 22 años, con un último ejercicio en el año 2014 (ver nota del sitio oficial de Naciones Unidas) que arrojó una votación de 188 Estados a favor, 3 abstenciones (Islas Marshall, Micronesia y Palau) y dos votos en contra: Estados Unidos e Israel.

No obstante, el tema de la devolución de Guantánamo a Cuba es un tema sobre el que han insistido los delegados cubanos, pero que no ha encontrado tanto eco dentro de las Naciones Unidas. Para muchos integrantes de la comunidad internacional, se trata de un problema bilateral entre Cuba y Estados Unidos que debe ser resuelto entre ambos Estados.

Guantánamo: una zona de no derecho desde el 2001

Un aspecto de Guantánamo que sí ha recibido la atención de varios actores de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas, es la situación de las personas detenidas que se encuentran en su base naval: como bien se sabe, desde el 2001, la base naval de Guantánamo es utilizada por Estados Unidos para enviar e interrogar a personas susceptibles de participar en actividades terroristas, en condiciones tales que Guantánamo ha sido considerada como una verdadera "zona de no derecho”: en el mes de julio del año 2004 tuvimos la oportunidad de indicar en un artículo publicado en La Nación que “es para intentar sustraerse al derecho humanitario por lo que se recurre a la noción de “combatientes ilegales” ideada por el Pentágono para calificar a las personas capturadas en Afganistán a partir de enero del 2002; es para realizar interrogatorios “intensivos” a estas personas, sin la posible intervención de un juez, o de un abogado, por lo que se crea una verdadera zona de “no derecho” en la base militar norteamericana de Guantánamo”.

El estatuto jurídico de las personas encarceladas en Guantánamo a la luz de las garantías que otorga el derecho internacional humanitario y el mismo derecho norteamericano ha sido objeto de abundantes acciones legales ante la Corte Suprema de Estados Unidos. Remitimos al lector al análisis de María Dolores Bollo Arocena del caso Hamdan contra. Rumsfeld del año 2006 publicado en España (ver enlace a texto completo de este artículo). Otros estudios por parte de la doctrina en derecho internacional han sistematizado la reflexión sobre la situación imperante en la base militar de Guantánamo: por ejemplo, entre muchos, ver el artículo de Luis Benavides publicado en México, el análisis de Silvia Borelli publicado en el 2005 por el CICR o bien (en francés) el artículo de Wanda Mastor publicado en Francia en el 2008 y la muy completa investigación de Camile Jacquot publicada en Suiza en el 2011.

Una zona de “no derecho” tiende a extenderse para lograr su cometido: en el 2006, un informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa criticó duramente a los Estados europeos que colaboraron con autorizaciones de aterrizaje y de sobrevuelo a operaciones clandestinas y vuelos furtivos solicitados por Estados Unidos para trasladar a personas desde Oriente Medio hacia su base en Guantánamo (ver informe).

En junio del 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) adoptó el informe titulado "Hacia el cierre de Guantánamo", que recuerda una promesa de campaña del Presidente Barack Obama para su primer mandato en el 2009 y para su segundo, sin que a la fecha se haya cerrado la base militar. Un enlace del sitio oficial de la OEA detalla las diversas gestiones realizadas desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sin mayor éxito, entre el 2002 y el 2015.

Cuba y Guantánamo ante la Comisión de Derechos Humanos en el 2005:

Vale la pena recordar que en el 2004, Cuba había elaborado un texto a ser presentado y votado en el seno de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (compuesta por 53 Estados miembros) para que se investigara la situación de los detenidos en Guantánamo. Ello dio lugar a numerosas gestiones de Estados Unidos y de la Unión Europea para torpedear esta iniciativa. En este cable de Wikileaks, se informa de las gestiones de Estados Unidos con República Dominicana para que votara en contra (ver cable de Wikileaks del 21/04/2004) y del “seguro” alemán previsto por Estados Unidos en caso de que Cuba cumpla con su amenaza; mientras que Italia garantizaba a Estados Unidos un voto en contra (ver cable Wikileaks del 20/04/2004).

Finalmente, ante la amenaza de una moción de procedimiento para evitar el voto a ser auspiciada por miembros de la Unión Europea, y ante las diversas presiones de Estados Unidos sobre varias delegaciones, Cuba optó por no solicitar voto alguno y retiro su propuesta de resolución (ver nota del NYTimes).

En abril del 2005, un proyecto de resolución similar fue presentado por Cuba: se trata del documento E/CN.4/2005/L.94/Rev.1 cuyas versiones oficiales están disponibles en este enlace. La parte dispositiva se leía como sigue:

1. Pide al Gobierno de los Estados Unidos de América que autorice una misión de determinación de hechos imparcial e independiente a cargo de los procedimientos especiales correspondientes de la Comisión de Derechos Humanos sobre la situación de los detenidos en su base naval en Guantánamo;

2. Pide también al Gobierno de los Estados Unidos de América que, con miras a alcanzar ese fin, autorice a la Presidenta-Relatora del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, al Relator Especial sobre la cuestión de la tortura, al Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental y al Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados a visitar los centros de detención establecidos en esa base”.

Presentada la iniciativa cubana, el texto fue votado y arrojó el siguiente resultado: la propuesta fue rechazada por 22 votos en contra, 23 abstenciones y 8 votos a favor, entre los cuáles, además de Cuba, se unieron por parte de América Latina, Guatemala y México (ver nota de La Nación). Entre los 22 Estados que votaron en contra, en América Latina se incluyen a Costa Rica, Honduras y Perú. Entre los que se abstuvieron, se contabiliza a Argentina, Brasil, Ecuador y Paraguay por parte de América Latina (ver detalle del voto).

Esta iniciativa cubana con relación a Guantánamo se dio unos días después del voto de una resolución por parte de la Comisión de Derechos Humanos, auspiciada por Estados Unidos y la Unión Europea, exigiendo establecer un mecanismo de monitoreo sobre la situación de los derechos humanos en Cuba (ver nota de El País). Dicha resolución fue adoptada por 21 votos a favor, 17 en contra y 15 abstenciones (ver detalle del voto de la Resolución E/CN.4/2005/L.31). En el primer grupo, además de Estados Unidos y Canadá se contabilizaron por parte de América Latina a Costa Rica, Guatemala, Honduras y México. En contra votaron, por parte de América Latina, únicamente Cuba, y se abstuvieron Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay, Perú y República Dominicana. Para algunos analistas la votación de ambos textos puso a prueba la consistencia de varios Estados en materia de derechos humanos ante la opinión pública internacional, como por ejemplo lo evidencia esta nota sobre el caso particular de México (ver nota de La Jornada). En el caso de la Unión Europea, los delegados de sus Estados miembros hicieron caso omiso de una resolución del Parlamento Europeo adoptada unos años atrás sobre la situación en Guantánamo (ver texto de resolución del 2002) y de una recomendación al Consejo emanada del mismo Parlamento en febrero del 2004 (ver texto).

Más allá de las inconsistencias de unos y otros, el tema de Guantánamo mantuvo el interés de varios órganos de Naciones Unidas: en el mes de junio del 2005 diversos relatores y expertos independientes de Naciones Unidas en materia de derechos humanos hicieron público un llamado conjunto a Estados Unidos (ver texto integral en inglés) en el que indicaban que: “We deeply regret that the Government of the United States has still not invited us to visit those persons arrested, detained or tried on grounds of alleged terrorism or other violations in Iraq, Afghanistan, or the Guantanamo Bay naval base”. Antes de concluir su misiva con la indicación detallada de las diversas gestiones realizadas desde el 2001 sin obtener respuesta por parte de Estados Unidos, los expertos señalaban en el 2005 que: “Due to the seriousness of the allegations, the lack of cooperation and given the responsibilities to our respective mandates, we will jointly conduct an investigation based on all credible sources regarding the situation of the detainees in Guantanamo Bay. In the meantime, should the Government of the United States extend a visit to Guantanamo Bay we would welcome this development and would incorporate the findings from our mission into our other investigations“.

El comunicado de la CELAC: un primer paso con posibles repercusiones

A diferencia de algunos titulares de prensa de los últimos días que refieren a palabras tales como “exige, “pide” o “reclama” la devolución de Guantánamo a Cuba, el comunicado oficial adoptado en Ecuador el pasado 28 de Agosto del 2015 en el marco de una reunión de coordinadores nacionales de la CELAC, utiliza términos más moderados. Ello resulta de una negociación tendiente a adoptar el texto por consenso, único mecanismo de adopción de decisiones vigente a la fecha en el seno de la CELAC. De manera a ofrecerle al lector mayor claridad en cuanto a los términos y al tono acordados entre los 33 delegados de la CELAC, nos permitimos reproducir al final de estas líneas el texto completo del comunicado oficial de la CELAC. No obstante, y a modo de conclusión, se puede señalar que se trata de un primer comunicado sobre la devolución de Guantánamo a Cuba, realizado en un marco multilateral como el de la CELAC, y que bien podría ser segundado, a corto y mediano plazo, por otros llamados en el mismo sentido, por parte de otros actores internacionales.

Texto oficial del comunicado de la CELAC sobre la devolución de Guantánamo a Cuba:

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),

Reiterando su compromiso con el multilateralismo, los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluyendo la igualdad soberana y la integridad territorial de los Estados,

Reafirmando la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, acordada en su II Cumbre en La Habana, el 29 de enero de 2014,

Consciente de la existencia por más de un siglo, de la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, territorio de la República de Cuba,

Actuando a la luz del proceso hacia la normalización de relaciones entre la República de Cuba y los Estados Unidos de América, que constituye un elemento que contribuye a la estabilidad de la América Latina y el Caribe,

Considera que la devolución a la República de Cuba del territorio que ocupa la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo debe ser un elemento relevante de ese proceso, mediante un diálogo bilateral apegado al Derecho Internacional.

Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, UCR.
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