Patrullas, motos, tanquetas, y vehículos de los cuerpos de Policía, inteligencia, y de la Fuerza Armada venezolana (FANB), además de centenares de agentes, se ubicaron en varios puntos de la ciudad desde la madrugada controlando el tránsito de vehículos y peatones. Las propias autoridades informaron que para esta jornada se han desplegado al menos unos 500 funcionarios de todos los cuerpos de seguridad.

La manifestación opositora, convocada bajo el lema de la "Toma de Caracas", alcanzó una masiva participación que colmó tres autopistas del este de la capital venezolana, principales puntos de concentración. Las avenidas Francisco de Miranda, Río de Janeiro y Libertador, en el este de la ciudad, recibieron a miles manifestantes de la oposición, quienes pedían a gritos "Revocatorio ya, revocatorio ya", en alusión al referéndum.

Entre consignas y cantos los participantes marcharon con banderas tricolores, muchos de ellos vestidos con camisetas blancas, como pidió la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD). "Despierten a Maduro, que toda Caracas se está movilizando. Aquí está la fuerza del cambio, sorteando obstáculos", dijo el líder opositor Henrique Capriles, quien también advirtió que los bloqueos de carreteras, denunciados desde la madrugada, son inconstitucionales por impedir la libre circulación.

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, destacó "las ganas de participar para que el Gobierno reconozca el derecho que tienen los venezolanos de revocar a Maduro". Es más noticioso que el Gobierno cierre avenidas y bloquee el paso a los manifestantes que dejarlos pasar, dijo. "Caracas está llena de gente, el Gobierno debería más bien facilitar el acceso en vez de dificultarlo", añadió.

Esta marcha que atrajo a opositores de la plataforma de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de todo el país busca presionar a las autoridades electorales a fijar una fecha para el referendo que impulsa la oposición para revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro.

La contra marcha

Mientras tanto, en la céntrica avenida Bolívar, el oficialismo se concentró en una contramarcha para manifestar apoyo al Gobierno de Maduro. Miles de partidarios del Gobierno y funcionarios públicos participaron de la llamada "Marcha por la paz" con sus tradicionales camisetas rojas, banderas y pancartas con lemas a favor de Maduro que ratificaban el respaldo popular a Maduro

El Ejecutivo venezolano denunció que los opositores pretendían atentar contra la estabilidad del gobierno y confirmó que se efectuaron varias detenciones, allanamientos y averiguaciones para evitar supuestos planes violentos durante las marchas.

La marcha chavista se movilizó con consignas en defensa de la paz y los logros de la Revolución Bolivariana, repudió a la derecha con un “No a los Golpistas” y avanzó desde distintos puntos de Caracas hasta llegar a la avenida Bolívar en el centro de la ciudad.

Los movimientos juveniles fueron protagonistas junto al pueblo venezolano con un mensaje de paz y reafirmación de su respaldo a las acciones que emprenderá el Ejecutivo en el último cuatrimestre del año, mientras que repudiaron los planes golpistas que adelantaron abiertamente sectores de la derecha venezolana, consolidados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Luis José Marcano, ratificó a través de su cuenta en la red social Twitter el compromiso del pueblo con la Revolución Bolivariana contra los planes golpistas de la derecha

Freddy Bernal, dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) , recordó que las condiciones en las que se gesta la movilización de este 1º de septiembre, conocida como la Toma de Caracas, son similares a las que dieron paso al golpe de Estado el 11 de abril de 2002.

Bernal desveló tres estrategias planificadas por dirigentes opositores: la primera denominada “revolución naranja”, en la que ubicó la “Toma de Caracas“ convocada por la MUD este jueves; la extracción, que sería el secuestro de dirigentes chavistas como Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín y el propio Bernal, entre otros; y finalmente, el golpe.

De igual manera, el ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, reveló en días recientes que varios archivos digitales incautados al dirigente opositor Daniel Ceballos, revelan la gestación de un plan desestabilizador que se activaría en el Distrito Capital, este 1º de septiembre.

(Con información del diario Página 12.com y TeleSur)