Los aplausos recibieron al reconocido médico y sus primeras palabras fueron “es un gran honor estar en un país donde no hay ejército”.

Su charla se centró en reformular la manera en la que se concibe un payaso. Aunque la definición general lo define como una persona que hace a la gente reír, para él un payaso salva vidas, es un embajador, es un súper héroe, ayuda a aliviar el dolor y abre puertas a la esperanza.

“Si uno está completamente vestido de payaso uno tiene la libertad de amar al mundo y el mundo te amará de vuelta, es un fenómeno muy extraño”, señaló.

Además agregó que “lo que quiero es dejarles la idea que traer por ejemplo, el clowning a su matrimonio puede ser realmente bueno para su matrimonio, ciertamente es grandiosos para los niños, de hecho si andas viajando y te pones tu ropa de payaso vas a notar que las personas de todo el mundo te saludarán y se abrirán y no tienes que saber nada de cómo ser payaso, si no lucir como uno”

Para lograr lo que se ha propuesto, el Dr. Adams ha vivido bajo seis enunciados “soy feliz, soy divertido, soy amoroso, soy creativo, soy cooperativo, soy atento”.

Patch Adams compartió con los asistentes algunas historias de su vida y reflexiones acerca del trabajo que ha realizado por más de 40 años en 81 países del mundo.

Además instó a los jóvenes que estudian alguna carrera del área de la salud a ser revolucionarios y practicar la medicina de la forma que ellos decidan y encontrar a otros que quieran hacer lo mismo.

(* Periodista ODI / UCR)