El ataque fue perpetrado por un numeroso grupo del movimiento anti indigenista que se ha generado en el cantón de Osa liderado por Genaro Gutiérrez, ex director de la Comisión Nacional Indígena (Conai) y al que pertenecen poderosos empresarios agropecuarios, profesionales, personas violentas y todos racistas, denunciaron los representantes indígenas.

El líder espiritual del pueblo Bribri, Sergio Rojas, quien escapó ileso de un atentado contra su vida en que le dispararon seis tiros hace apenas unas semanas, fue trasladado a un lugar no revelado para protegerlo mientras otros dirigentes permanecían concentrados en defensa del derecho sagrado a la tierra, en la casa de Otilia Gutiérrez donde han ocurrido los ataques este domingo y lunes.

Las denuncias sobre el surgimiento del movimiento anti indigenista en el sur del país, el recrudecimiento de la violencia y la promoción del racismo en el cantón de Buenos Aires, han sido reiteradas por parte de la Mesa Nacional Indígena, el Frente Nacional de los Pueblos Indígenas, la Federación de Estudiantes Indígenas del Sur y el Centro de Amigos por la Paz.

Para este martes, se esperaba lal intervención del vice ministro de Seguridad Pública, Celso Gamboa, quien llegaría a Buenos Aires hasta donde se trasladaron representantes de la Defensoría de los Habitantes y de organizaciones sociales solidarias con los pueblos aborígenes.

Los indígenas, pueblos pacíficos por naturaleza, se sienten “indefensos” y responsabilizan al Estado costarricense por la violencia en su contra que se ha generado en algunos pueblos vecinos a sus territorios como consecuencia de la falta de leyes que protejan sin titubeos los derechos de los pueblos originarios, por no cumplir ni hacer cumplir las leyes existentes en el país y ni los convenios internacionales de los que es signatario.

Los ataques

Aprovechando la ausencia de policías y apenas entrada la noche del lunes, los atacantes rodearon la casa de Otilia, donde estaban los representantes de Térraba, Boruca, Curré, Salitre, Ujarrás y Cabagra, territorios aborígenes del cantón de Buenos Aires en los que habitan unos 12 mil indígenas costarricenses.

“Svü nos está protegiendo” dijo el líder térraba Pablo Sibar a Informa-tico, tras haber superado el segundo ataque del grupo anti indigenista.

“Ellos estaban desde el domingo a unos 200 metros de nosotros, pasaron la noche tomando guaro y gritando amenazas, insultos y consignas racistas, y de pronto un bombardeo de pedradas cayó sobre la casa mientras que escuchaban detonaciones de arma de fuego” a eso de las seis de la tarde.

El sorpresivo ataque a los líderes indígenas del sur fue vivido como “un momento terrible en el que no sabíamos que iba a pasarnos a los que estábamos ahí. No hubo heridos, las balas y las piedras no nos tocaron porque Svü nos está protegiendo” afirmó Sibar.

El primer ataque, que dejó un indígena herido en la cabeza, se produjo el domingo mientras los líderes de los seis territorios indígenas de Buenos Aires realizaban una asamblea para analizar una propuesta oficial del vicepresidente Alfio Piba, que es parte del proceso que se abrió tras la visita al país del Relator Especial de los pueblos aborígenes de Naciones Unidas.

Los no indígenas invadieron la propiedad “y en cuestión de minutos habían levantado una cerca para dividir la parcela de la familia de Otilia, indígenas de la Reserva de Salitre” narró Sibar, quien se encontraba en la reunión y ha sido víctima de tres violentos ataques y de amenazas de muerte durante este año.

Los líderes bribris y térraba aseguran que esto es más que una provocación pero que los indígenas no van a responder al fuego con fuego, si la violencia crece, advirtieron, “todos pueden saber ya de qué lado van a estar las víctimas. No queremos morir ni ver morir a un hermano, preferimos luchar pacíficamente por nuestros derechos que vivir con la dignidad por el suelo, humillados y maltratados, esta gente nos trata a la fuerza”.

Temen nuevos ataques

La evidencia que de los no indígenas que atacan y usurpan territorios en la reserva Térraba se movilizaron hacia Salitre para unirse a los usurpadores de allá, nos ha puesto en alerta”, dijo Fabio Flores Reyes, dirigente térraba a Informa-Tico, quien asegura que en los seis territorios indígenas del sur del país “se vive una tensa calma” desde el domingo pasado.

El movimiento anti indigenista de Buenos Aires es muy agresivo y busca reducir los territorios indígenas y los derechos de los pueblos indígenas, afirmó, sabemos que hay profesionales, políticos, finqueros y que coordinan acciones contra nosotros.

“Uno de los líderes es Genaro Gutiérrez Reyes, un hombre tan ingrato, nuestras viejitas dicen que el árbol también da frutos malos, y él es uno de esos frutos malos” concluyó Flores.