El diputado Ronal Vargas, quien hace menos de una semana presentó renuncia por la denuncia de un supuesto acoso sexual en contra de una asistente, presentó este martes un recurso de amparo electoral en contra de las autoridades del Frente Amplio, a quienes acusa de haberlo sometido a una presión “escandalosa” para obligarlo a renunciar.

La acusación la formula Vargas contra el ex candidato presidencial José María Villalta, la presidenta del partido Patricia Mora, y el jefe de la fracción legislativa Gerardo Vargas.

“Con Gerardo Vargas y Villalta, especialmente, se dio un diálogo muy fuerte, muy humillante y hasta se me impidió pedir asesoría a alguna persona de mi confianza”, afirmó Vargas.

“Pedí 12 horas para poder consultar y no me dieron ni un minuto. Es más, hasta me escribieron la carta de renuncia que yo debía presentar al Tribunal Supremo de Elecciones porque yo no me sentía capacitado de escribirla”, dijo el diputado, un ex sacerdote conocido por sus intensas luchas a favor de causas sociales en la provincia de Guanacaste.

“Villalta me acompañó hasta el edificio del TSE para asegurarse de que entregara la carta”, afirmó.

No existió acoso

El diputado alegó haber estado “muy aturdido” por el incidente de la denuncia formulada por la asistente legislativa a principios de la semana pasada.

“Mi relación con la señorita Diana Araya, la que presenta la denuncia, fue una relación de pareja de siete meses, tiempo en que vivimos en un apartamento en Zapote. El último encuentro sentimental de nosotros fue el 21 de diciembre y ella habla de que yo la venía acosando desde hace meses”, aseguró Vargas.

Al ser interpelado sobre las razones que tuvo para alegar motivos de salud en el plenario legislativo, lo que produjo desbordadas manifestaciones de simpatía entre los diputados, que luego se convirtieron en furia por lo que se consideró un engaño, Vargas dijo que él no mintió y que lo que se produjo fue un problema de interpretaciones.

“Yo no mentí, efectivamente, tenía problemas de salud provocados por el estado de estrés en que me hallaba, pero nunca afirmé que se tratara de una enfermedad terminal o algo por el estilo”.

El tema provocó este martes una borrascosa sesión legislativa, en la que varios diputados le reprocharon al Frente Amplio el haber callado las verdaderas razones de la renuncia durante la sesión legislativa en la que Vargas fue despedido con aplausos.