Las obras fueron entregadas simbólicamente a la comunidad y a las autoridades locales -que compartirán el manejo del parque- en un acto al que asistió el presidente Luis Guillermo Solís.

Las mejoras, que tuvieron un costo de 1,8 millones de dólares, fueron financiadas con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Las mejoras en la infraestructura eran necesarias para un parque que recibe casi 100.000 visitantes por año, pero lo más importante ha sido el proceso de involucrar y capacitar a personas de las comunidades cercanas al parque”, expresó el presidente Solís.

Los vecinos involucrados en este proceso han recibido capacitación por parte del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y están acreditados por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), explicó el mandatario.

Según la viceministra del Ambiente, Patricia Madrigal,  las obras se realizaron pensando en que la gestión del área protegida esté acorde con los cambios climáticos que afectan y seguirán afectando a la región caribeña.

El Parque Nacional Cahuita, en el Caribe costarricense, comprende un territorio de 24.392  hectáreas, de las cuales 1.102 corresponden a la parte terrestre y el resto a la marítima. De esta última, 600 hectáreas son arrecifes de un extraordinario valor biológico.

La diversidad biológica del parte se corresponde además con la diversidad cultural de la región, que cuenta con población indígena bri-bri, cabécar y ngobes (65%), que convive con grupos afrocaribeños, europeos, asiáticos y centroamericanos.