Sin embargo, el gráfico de marras (que alude en otra tónica La Prensa Libre) es tomado tal cual del informe que todos los años edita la CEPAL sobre este tema. El ICE no lo ha alterado. ¿Por qué lo incluye la CEPAL (órgano de Naciones Unidas)? ¿Para tergiversar la información? (¡¡!!) NO.

Es porque obtener un “precio nacional promedio” de electricidad es la forma metodológicamente posible para hacer comparaciones entre países que permita sustentar afirmaciones de carácter general como: “la electricidad de Costa Rica es más barata” (CEPAL, ICE, Estado de la Nación…fundamentalmente expertos) o bien: “la electricidad de Costa Rica es la más cara” (Grandes empresarios, grandes medios de comunicación, Mov. Libertario y otros) Si a partir de este gráfico no se pudiera afirmar que la electricidad aquí es más barata, tampoco valdría afirmar lo contrario, como ha sido el estribillo una y otra vez repetido por los susodichos, en los últimos meses.

Pero, metodológicamente, la CEPAL en su informe considera que esta comparación es válida a partir de este gráfico. Si no, no lo incluyeran. Y es que las estructuras tarifarias (por estratos o segmentos) de los países muchas veces son muy difíciles de comparar, y en algunos casos ni siquiera son comparables, porque se construyen con métodos y criterios diferentes (¿cómo se estratifica?¿dónde se cobra más, dónde se cobra menos?… son decisiones estratégicas de cada país).

Sin embargo, le tomo la palabra a los empresarios en esto: SÍ. EL SECTOR EMPRESARIAL EN COSTA RICA SUBSIDIA AL RESIDENCIAL. Pero, ¿a cuál sector residencial se subsidia? A aquel (FUNDAMENTALMENTE HOGARES RURALES Y URBANO MARGINALES) cuyas condiciones y ubicación (distancia, topografía, otras dificultades del terreno) hacen que incluirlos en el servicio eléctrico sea muy caro. Hay dos formas de pagar ese alto costo de tener una de las mejores coberturas de electricidad de América Latina y el Caribe: cobrársela a esos hogares, que suelen ser los más pobres del país, lo cual daría la irrisoria contradicción de que los más desfavorecidos paguen las tarifas más altas y los más ricos (mejor ubicados residencialmente), las más bajas; o bien, TENER UN MODELO SOLIDARIO de SUBSIDIO CRUZADO, donde los grandes consumidores (las grandes empresas, valga decir), SOLIDARIAMENTE subsidien con sus tarifas la cobertura de los hogares rurales y urbano marginales.

Eso es parte del ESTADO SOCIAL DE DERECHO que tanto rédito en términos de mayor equidad social, paz, estabilidad política, y hasta competitividad en los últimos 50 años.

Eso es lo que está detrás de este asunto: ¿VAMOS A GOLPEAR OTRO DE ESTOS MECANISMOS DE DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA Y DE EQUIDAD SOCIAL, como ya se ha hecho en otros tantos ámbitos donde hemos estado destruyendo este modelo solidario, socialmente equitativo, políticamente estabilizador y económicamente sostenible? Esa es la gran decisión de nuestro proyecto de país y ¡ALERTA! Costa Rica es el país latinoamericano que más ha visto crecer su desigualdad social (según se ve en el índice de Gini) en los últimos años; la concurrencia de esto con el deterioro de nuestro modelo solidario no es relación de casualidad, es de causalidad.

Esto no es discurso, es evidencia rigurosa y oficialmente informada por organismos internacionales. Mayor desigualdad social en todo lado es incremento de la pobreza, aumento de la violencia (civil, política), exclusión de oportunidades de ascenso para un número creciente de personas, incremento de la economía delictiva (narco, trato o tráfico de personas, que dan las “oportunidades” a las poblaciones rurales y urbano marginales, cuando el Estado agrieta su capacidad de garantizarlas) y resquebrajamiento de la integración social de un país.

Los problemas de ALGUNAS EMPRESAS obedecen a factores internacionales y nacionales complejos, incluyendo en el caso de Costa Rica la “alegre” aprobación de TLC’s que se dio en años recientes, exponiendo nuestro mundo productivo a corrientes de presión sumamente intensas (provenientes de grandes potencias industriales y comerciales), desprotegiéndonos antes de consolidar nuestra estructura productiva (incluyendo una mayor eficiencia empresarial) y antes de atender las graves brechas en nuestra infraestructura de apoyo (sobre todo, puertos y red vial), un problema heredado del viejo bipartidismo, que se dedicó más a sumar riqueza a grandes empresarios (miembros de la UCCAEP, incluidos), que a desarrollar el país con esta materia.

Pero según la CEPAL y el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, NUESTRA ELECTRICIDAD ES UNA FORTALEZA COMPETITIVA EN PRECIO Y CALIDAD, NO UNA DEBILIDAD. El estribillo de la UCCAEP, de La Nación, CRHoy, los Arias, Otto Guevara y otros sobre la electricidad es una falacia enmarcada en la máxima: “UNA MENTIRA REPETIDA MIL VECES, SE VUELVE ‘VERDAD” (Cfr. Joseph Göebbels, el director de propaganda de Hitler, valga recordar) ¿Para qué? Para que la población acepte entregar a la destrucción el modelo solidario y que este sea sustituido por un modelo de puro lucro particular, del cual los ganadores serán grandes empresarios (miembros de la UCCAEP, seguramente; amigos o socios de empresarios que están retirando algunas actividades del país, probablemente),incluyendo a dueños de ciertos medios, como Manuel Jiménez, presidente y socio prominente de La Nación, quien desde los años 90 ha estado metido en el negocio de generación privada de electricidad (Hidroeléctrica Platanar, p. ej.).

REPITA UNA MENTIRA MIL VECES, y una población con débil formación política y ciudadana, a la que se le distorsiona la información, estará dispuesta a aceptar cambios que realmente la perjudican, sobre todo a sus sectores más vulnerables.