Miles de jóvenes alistan maletas y migran, especialmente a Costa Rica, huyendo de la represión.

"Los estudiantes, los defensores de los derechos humanos, los periodistas y los agricultores nicaragüenses siguen huyendo de su país a un ritmo de 4.000 personas por mes", lo que eleva a más de 100.000 el número de ciudadanos que se han marchado desde el inicio de esta crisis, dijo Shabia Mantoo, portavoz de ACNUR, durante una rueda de prensa en Ginebra.

"Y como no hay a la vista ninguna resolución de la crisis, ACNUR espera un aumento de estas cifras", agregó la responsable.

Nicaragua vive desde abril de 2018 una ola represiva de protestas que exigen la salida de Ortega, acusado por sus detractores de gobernar desde hace 13 años de manera "dictatorial". Más de 300 personas han muerto.

El gobierno ha atribuido las protestas a un fallido golpe de estado y acusa a la oposición de alterar la paz y fomentar el "odio".

La mayoría de nicaragüenses huyen a Costa Rica, que ha recibido ya a unos 77.000 exiliados. Hay otros que se instalan en Panamá (8.000), México (3.600) o Europa (9.000).

ACNUR contabiliza un total de 103.600 refugiados y solicitantes de asilo nicaragüenses en todo el mundo.

Grupos opositores surgidos de las protestas formaron en estos días una coalición para enfrentar a Ortega, que no descarta aspirar a un cuarto mandato en 2021.

A finales de febrero, la alta comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, la chilena Michelle Bachelet, denunció las "violaciones de derechos humanos", las "detenciones arbitrarias", el "acoso" y "violaciones" a las libertades en Nicaragua.

El gobierno costarricense ha señalado la "pesada carga" que representa la afluencia masiva de solicitantes de refugio procedentes de Nicaragua.

La vicepresidenta Epsy Campbell,  ha dicho que "históricamente, Costa Rica ha tenido una migración importante de personas nicaragüenses que buscan oportunidades de trabajo en nuestro país" y reconoció que "la relación entre costarricenses y nicaragüenses es bastante común».

«Sin embargo, hay que decir que no cabe la menor duda que la situación política de Nicaragua, que estallara  abril de 2018, ha generado una serie de impactos a nivel nacional, el primer impacto es que nunca tuvimos tantas solicitudes de refugio», puntualizó.