A partir de esa fecha, “no se podrá autorizar ni realizar ninguna actividad masiva en ese recinto si no se tiene el plan”, señala la sentencia de la Sala IV.

El nuevo Estadio Nacional, que fue inaugurado en 2011, aloja no solo actividades deportivas, sino también conciertos de artistas internacionales que visitan el país, los que suelen prolongarse hasta altas horas de la noche.

Los habitantes de los barrios que circundan el estadio presentaron en 2013 un recurso de amparo para demandar que se module el ruido, el cual fue acogido por la Sala IV.

En ese momento, el ministerio de Salud le ordenó a la administración del estadio que elaborara dicho plan, pero todo lo que se hizo fue un monitoreo de los niveles de ruido sin ninguna medida tendiente a la mitigación.

Ahora la Sala IV exige que se haga un plan con medidas concretas o, de lo contrario, tendrán que pasarle el candado al coliseo, obsequiado por China a Costa Rica, tras la normalización de relaciones diplomáticas en julio de 2007.