Tras una semana de fuertes ataques al gobierno por parte de la prensa y sectores políticos de oposición, el presidente Luis Guillermo Solís tomó la decisión de pedirle la renuncia a ambos funcionarios.

Un comunicado de la oficina de prensa de la Presidencia señala que antes de viajar a Panamá, a la Cumbre de las Américas, Solís encargó el ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, que investigara las razones por las que se puso en circulación un borrador de proyecto para una nueva ley de radio y televisión “que contradice los principios de respeto a la libertad de expresión que desde la independencia han caracterizado a Costa Rica”.

Jiménez se reunió la noche del jueves con Kooper y Ruiz y ambos reconocieron el haber fallado en el control y revisión del documento antes de hacerlo público.

“Ante el reporte del ministro Jiménez, el presidente optó por solicitar la renuncia de ambos funcionarios, señala el comunicado.

Solís expresó que “hoy y siempre vamos a defender la libertad de expresión y la libertad de prensa, porque son principios fundamentales de una democracia que es ejemplo en América Latina y el mundo. No vamos a permitir que nada empañe esos principios”.

El borrador, que había sido elaborado por un equipo técnico del ministerio de Ciencia y Tecnología, contiene un régimen de sanciones contra los medios electrónicos por la publicación de contenidos injuriosos, el uso de lenguaje "vulgar, contrario a las buenas costumbres" o la emisión de informaciones falsas que pudieran generar alarma.

Las sanciones previstas en el proyecto van desde multas económicas hasta el cese de la concesión de frecuencias.

Medios de prensa aseguraron que dichos artículos son copias textuales de normativas vigentes en países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, que conforman el bloque de izquierda suramericano.