Foto: Ana Chacón. Jerhy Rivera se traladó a San José para denunciar y pedir ayuda para detener los ataque brutales que sufren los pueblos indígenas del sur del país por agresores no indígenas usurpan sus tierras y saquean sus recursos naturales. 

Jerhy Rivera, de 30 años, recibió golpes en todo el cuerpo, con particular violencia en la cara, la cabeza y los brazos, en un brutal ataque mientras intentaba junto con otros miembros de su comunidad, de evitar que personas no indígenas continuaran talando ilegalmente árboles en el territorio Térraba.

Rivera tiene varias fracturas en el brazo derecho, golpes en distintas partes del cuerpo, un hematoma en la cabeza, una herida con sutura sobre su ceja y un golpe brutal en el ojo izquierdo que le causó una fuerte hemorragia interna y la pérdida de parte de su párpado inferior, lo que le va a generar complicaciones por el resto de su vida, según el diagnóstico del oftalmólogo que lo atendió en el Hospital de Pérez Zeledón, afirmó.

“Nuestra casa se convierte en nuestra cárcel” dijo Rivera a Informa-TIco, “la inseguridad es tanta que ya no podemos andar solos por el peligro de ser atacados por no indígenas que no respetan nuestro territorio ni nuestras vidas y están continuamente invadiendo, explotando ilegalemente nuestros recursos y apropiándose de nuestras tierras” lamentó el guardián de la comunidad.

Luego del brutal ataque, el 2 de setiembre, fue interpuesta la denuncia penal contra la persona señalada como autor de la agresión de nombre Julio César Martínez, por el delito de lesiones graves, causa que se conoce bajo el expediente 134-001581-0219-PE en la Fiscalía Adjunta del I Circuito Judicial de la Zona Sur (Pérez Zeledón).

Rivera y la Fiscalía de Pérez Zeledón, solicitaron la prisión preventiva para la persona señalada como el agresor, como medida cautelar para impedir que repita los actos violentos del 1º de setiembre y por los antecedentes de amenazas y comportamientos violentos cometidos por Julio César Martínez, de forma reiterada contra varias personas de la comunidad.

De acuerdo con lo dicho por Rivera y otros líderes indígenas, el juzgado de Pérez Zeledón denegó la medida y en su lugar impuso al agresor medidas menores como mantenerse fuera del territorio indígena Térraba, no molestar, ni acercarse al ofendido, ni a testigos; no interferir en la investigación de los hechos y presentarse a firmar cada 15 días a la sede judicial correspondiente.

Al comentar las actuadiones de la sede judicial, el guardián de la comunidad aseguró que el ataque que sufrió “no fue una agresión sino una tentativa de homicidio", manifiesta por el propio Ramírez frente a testigos, en el lugar del ataque.

Rivera explicó que "el nicaragüense que me agredió, según los testigos que se encontraban en el lugar,  dejó de golpearme cuando me dio por muerto. Dijo en vos alta a los otros agresores que participaron en el ataque, vámonos porque ya maté a este hijueputa”, aseveró a Informa-Tico.

Rivera lamentó que ni la policía a la que se reportó el ataque, ni los funcionarios judiciales, le den la importancia y el sentido de emergencia que tiene este tipo de actos ilegales.

"En la falta de respuesta de la justicia, precisó, radica parte del problema, porque siempre minimizan o ignoran las denuncias de los indígenas y sus comunidades". “Es por esto que Martínez regresa una y otra vez a nuestro territorio, cuando quiere a amenazar y burlarse de los indígenas”, dijo.

Intativa de homicidio en Salitre

En enero de este mismo año (2013), en el dirigente bribri de Salitre, Minor Ortiz fue atacado por 20 personas no indígenas, dentro del territorio indígena. "Sufrió una  paliza salvaje, le impactaron con un balazo en la pierna y para colmo del abuso, lo marcaron en el pecho con un hierro caliente de los que se usan para marcar al ganado mientras se burlaban de él. El ataque terminó cuando pensaron que lo habían matado", afirmó Rivera. 

Minor Ortiz estuvo muy delicado y sobrevivió al ataque que requirió de varios meses de extremos cuidados.

En aquella ocasión el líder del territorio bribri de Salitre, Sergio Rojas, quien también ha sido amenazado de muertey agredido en varias ocasiones, coincidió con lo que ahora afirma Rivera al señalar "la responsabilidad del Gobierno por ser incapaz de promover la aprobación de la Ley de Autonomía de los Pueblos Indígenas, que espera en la Asamblea Legislativa hace 22 años y el refrendo de todos los derechos humanos y ancestrales de los pueblos originarios".

Los líderes de los pueblos Térraba y Salitre también responsabilizaron al Poder Judicial por una deficiente administración de justicia en todos los casos y denuncias presentadas ante los tribunales, lo que sumado a la inacción de la policía cuando se le pide protección “han generado en la población no indígena, la sensación de que las leyes del país no se aplican y no protegen a los pueblos indígenas”.

“Esto nos ha generado una sensación de desprotección, de estar solos y de estar encerrados en nuestra propia casa, porque el Estado, la justicia, la Asamblea Legislativa y la policía, no nos protegen, no hacen lo que deberían estar haciendo”, esclamó Rivera.