El cuerpo de “la Poltro” como era conocida por sus amigos y colegas, será velado entre las 11 a.m. y hasta las 2;30 de la tarde en el Teatro Nacional y las honras fúnebres tendrán lugar en la iglesia Don Bosco a las 3 p.m.

El Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica lamenta el sensible fallecimiento de Ana Poltronieri Maffio (1929 - 2015), precursora y baluarte del teatro costarricense.

Poltronieri, de padres italianos y la menor de once hermanos, empezó a los 23 años su carrera actoral durante la cual interpretó todo tipo de personajes en unas 50 obras teatrales y trabajó con el Teatro Universitario, la Compañía Nacional de Teatro, el Arlequín y el Teatro del Angel.

“Ana Poltronieri Maffio fue maestra de muchos de nosotros, ya sea porque efectivamente nos dio clases, o por su talento y personalidad. Verla actuar era una clase. Ella es parte de la generación fundacional de nuestro teatro y hoy así la sentimos, como un referente al que debemos agradecer y cuya presencia extrañaremos”, expresó la ministra de Cultura, Sylvie Durán.

“Entrañable amiga y compañera en la aventura de la vida, la más poderosa actriz que ha dado este país”, escribió en su muro de Facebook el actor y cineasta Oscar Castillo.

“ Sin aspavientos ni soberbias. Poseedora de una intuición extraordinaria. Cuando la Poltro estaba en el escenario, desaparecían todos. Esos zapatos permanecerán vacíos por mucho tiempo. La amiga sincera, la persona sencilla "del Paso de la Vaca, piso de tierra pero con una enorme dignidad -¡jamás perder el pedigrí!" decía en tono de sorna ante la vacía arrogancia de algunos-“.

En los últimos años, Poltronieri trabajó los últimos años en el programa televisivo “La Pensión” que produce Castillo. En esta serie encarnó el papel de Etelgive, la tía de doña Teresa.

Trayectoria

Poltronieri participó en obras de nacionales como “Las Fisgonas de Paso Ancho”, de Samuel Rovinski; “La Segua” y “El héroe”, de Alberto Cañas; “A ras del suelo”, de Luisa González; “La colina”, “Ese algo de Dávalos”, “La casa”, de Daniel Gallegos, entre otras.

Además, protagonizó obras de reconocidos dramaturgos universales, entre las que se cuentan “Las manos sucias”, de Jean-Paul Sartre; “La importancia de llamarse Ernesto”, de Oscar Wilde; “La casa de Bernarda Alba” y “La zapatera prodigiosa” de Federico García Lorca y “Pigmalión”, de George Bernard Shaw, entre otras.

Es recordada de manera especial por el personaje que interpretó en “Las Sillas”, del autor Eugène Ionesco.

Su actuación en esta obra le valió en 1971, el Premio Nacional de Cultura a la Mejor Actriz. Posteriormente, este mismo reconocimiento lo obtuvo también en 1968 y 1970, con la obra la “Danza Macabra”, de August Strindberg y en 1988 con “La visita de la vieja dama”, de Friedrich Dürrenmatt.

En abril pasado, el Ministerio de Cultura, el Teatro Nacional y el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica le rindió un sentido homenaje en el Teatro Nacional.