Es evidente, nos advierte el presidente de Ecuador, Rafael Correa, que la República Bolivariana enfrenta una guerra económica e injerencia extranjera como en el pasado vivieron otros gobiernos progresistas de Latinoamérica. Los acontecimientos que se han dado en las últimas dos semanas: denuncia, puesta en evidencia, captura y apresamiento de conspiradores en actividades golpistas muestran la profundidad del ataque. Por supuesto con la complicidad de los sectores de la derecha venezolana y la prensa entreguista.

El llamado que hicieron los golpistas a los venezolanos a un acuerdo nacional para la transición argumentando que el gobierno no resolverá la crisis y que el gobierno de Maduro ya entró en fase terminal, es en la práctica un llamado a apoyar el golpe de Estado. Ese llamado lo signaron los golpistas Antonio Ledezma y Leopoldo López, hoy presos y María Corina Machado diputada suspendida por sus actividades antipatrióticas. Además de lo anterior promulgan la liberación de los “presos políticos”.

En nuestro país no faltaron las voces apoyando a la reacción venezolana y a los golpistas. Oscar Arias, premio Nobel de la Paz, en un artículo publicado en el diario El País (27/02/2015) y titulado “El fin inminente de la revolución bolivariana” plantea asuntos que aparecen en el llamado de los golpistas. Primero, la liberación de los que Arias considera “presos políticos” y que ese debería ser uno de los pasos, el primero, para establecer la “democracia” en Venezuela. El otro tema que toca Arias es el de la transición del poder ante un gobierno indiscutiblemente fracasado, es decir, en fase terminal según los golpistas. Es hora, según Arias de adoptar un régimen que se sostenga, de una vez y para siempre, sobre los “valores democráticos”. Nótese la similitud de argumentos. Cabe entonces preguntarse, ¿participó Oscar Arias en la redacción del documento de los golpistas?

En la dirección de apoyo al golpismo venezolano, apareció en el periódico La Nación un artículo del Dr. Jaime Gutiérrez Góngora titulado “Venezuela es ejemplo de cómo el comunismo destruye un país”, en el cual manifiesta que efectivamente la situación política en ese país no se puede resolver de forma pacífica, según Gutiérrez es demasiado tarde y que los gánsteres que gobiernan Venezuela están conduciendo a ese país a una violencia anárquica. Más directo que Arias, Gutiérrez Góngora aboga por la solución golpista violenta.

Muy diferentes a los trillados argumentos de Oscar Arias, otro Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel criticó la permanente injerencia de EEUU en la actividad del gobierno de Venezuela comparando los intentos de desestabilizar a Hugo Chávez con los que sufre el actual presidente Nicolás Maduro. Advierte Pérez Esquivel, “La oposición venezolana debería sentarse a dialogar con el gobierno, permitir la gobernabilidad y no dejarse arrastrar de las narices por los intereses foráneos de EEUU y las transnacionales. Igual destacó que el intervencionismo norteamericano en América Latina es histórico, todo gobierno opositor o que tenga cierta independencia enseguida es atacado por EEUU, país responsable de imponer dictaduras militares en todo el continente ya que Washington no admite voces disidentes como las de los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia e incluso Argentina.

Igual que en Venezuela, en Argentina han sacudido muy fuertemente al gobierno de Cristina Kirshner. Tomando como pretexto la muerte del fiscal Alberto Nisman se han volcado de lleno contra el gobierno y están en la fase de provocar claramente una desestabilización política en ese país que ha enfrentado el ataque de las garroteras internacionales (fondos buitre), la arremetida de la derecha y otros sectores, especialmente israelíes que quieren sacar ventaja con el caso AMIA.

Es decir el imperio, sus lacayos internos y externos, no está quedito, mueve sus tentáculos en todos los niveles para revertir los procesos de liberación en América y en todo el mundo. La noticia, muy reciente de que se va a producir la llegada de 3200 soldados norteamericanos a Perú, en el marco de la “guerra contra las drogas” refleja en mucho lo que está ocurriendo y las fuerzas que se están moviendo contra los gobiernos que se alejan de la política injerencista de EEUU en la región.

El Bloque Unitario llama la atención sobre estos hechos porque consideramos que nuestro pueblo debe comprender que Costa Rica no está aislada y que aquí mismo ya surgen la voces de la reacción que apoya la injerencia estadounidense, especialmente en Venezuela. La reciente orden ejecutiva, emitida por el presidente Barack Obama donde declara abiertamente que la situación de Venezuela como una “amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y política exterior estadounidenses” no deja dudas en cuanto a las intenciones de EEUU con respecto a la República Bolivariana.

Compréndase entonces que una situación de abierta desestabilización, golpe de Estado, o intervención militar de EEUU en ese país, compromete seriamente toda la región del Caribe, lo que inevitablemente nos incluye.

La política exterior de Costa Rica debe por tanto alejarse de todo tipo de propuesta injerencista en Venezuela y apoyar la soberanía y la libre determinación de los pueblos. Apoyar a los golpistas y las posiciones injerencistas de EEUU, como lo hace Oscar Arias, no hará más que comprometer a Costa Rica en un conflicto que inevitablemente tendrá repercusiones y consecuencias muy serias en toda la región máxime que el gobierno de Venezuela tiene países y organizaciones amigas que brindarán ayuda en todos los campos si se provoca un golpe de Estado o una intervención directa de EEUU.

Bloque Unitario Sindical y Social de Costa Rica. San José, 11 de marzo de 2015.