“Ya no trabajo más en Casa Presidencial. Presenté hoy mi renuncia en el Despacho de mi superior: Luis Guillermo Solís Rivera. Solicité se hiciera efectiva a partir de hoy mismo”, escribió Ardón en su muro de Facebook.

Y agrega que “me voy por mi propia voluntad. Aclaro que nadie me invitó a hacerlo, ni de modo directo ni de modo "diplomático".

Recientemente, Ardón colocó un comentario en su cuenta Twitter criticando la campaña que la iglesia católica levantó en Semana Santa contra la fertilización in vitro.

“¿No les vamos a decir nada a esos señores estirados y soberbios de sotanas, encajes y piruchos? ¿En qué aberración queremos convertir este país? ¿Nos vamos a hacer los tontos?”, publicó Ardón, el Viernes Santo, en su perfil personal de la red social Twitter.

La reacción de los obispos no se dejó esperar y el miércoles la Conferencia Episcopal envió una carta al canciller Manuel González, quejándose por las afirmaciones de Ardón.

En Casa Presidencial se informó que la funcionaria debía disculparse con los obispos, aunque no se precisó quién había dado la orden.

Ardón prefirió renunciar que disculparse con la jerarquía católica y reiteró sus críticas.

“No quiero que mis opiniones personales, cualesquiera que sean, empañen, coloquen dudas, o sean usadas para intentar manchar de ninguna manera su gestión al frente de un Gobierno en el que creo y que estoy segura, está tomando con responsabilidad el destino de esta nación y su pueblo”, señaló Julia Ardón en la carta de renuncia que presentó al mandatario.

Tras su retiro de Zapote, Ardón señaló que hay dos temas que quedan puestos sobre la mesa.

Uno de ellos, dijo “es la clara urgencia del Estado Laico” y el otro “la ambiguedad que vivimos con respecto a la libertad de expresión de los funcionarios y funcionarias públicas”.

“¿Hasta dónde se puede ejercer ciudadanía desde un puesto en el Estado o un puesto de confianza dentro del Gobierno? y ¿Qué es lo sano y pertinente que como democracia fortalezcamos? ¿Qué es costumbre y qué es ley?”, concluyó Ardón.