Foto: Resistencia Nacional Estudiantil

Quienes impulsan el proyecto de ley de educación y formación técnica profesional dual argumentan que el modelo de la educación técnica en Costa Rica está agotado, que no se está cumpliendo con la demanda del mercado laboral y que es sumamente importante para la reactivación económica.

Pero quienes lo han cuestionado -a lo largo de varios años- explican que este modelo formaría jóvenes con una educación segmentada y orientada solamente al mercado, en lugar de la educación humanista e integral que se busca con la educación pública. Asimismo, explican que la población a la que se dirige el proyecto no debería ser estudiantes de secundaria, sino jóvenes de 18 a 35 años que no tienen formación técnica ni secundaria.

La Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación de la Asamblea Legislativa dictaminó en junio el último texto del proyecto de Ley de Educación y Formación Técnica Profesional Dual (Expediente No. 20.786). El diputado liberacionista Wagner Jiménez, uno de sus principales defensores, afirmó que se retomará su discusión en el plenario a partir del lunes 15 de julio.

Estudiantes insisten en que se revise el proyecto de ley 

Camilo Ureña, estudiante de octavo año del Liceo Castro Madriz, es integrante del movimiento estudiantil Secundaria Rebelde. Según contó, su movimiento integra a más de 40 estudiantes representantes de secundarias de todo el país y tienen una asamblea de representantes de San José, integrada por 11 personas de diferentes colegios.

El joven afirmó que quieren que se revise el proyecto de educación dual. “Consideramos primordial que se respeten nuestros derechos. No queremos ser esclavizados ni mandados a hacer algo que no queramos”, dijo. 

De acuerdo con el texto del proyecto de ley, la modalidad educativa dual “permite a la persona estudiante formarse en dos ámbitos, una institución de la Educación y Formación Técnica Profesional y una empresa”.

El diputado Wagner Jiménez, quien preside la Comisión que dictaminó el proyecto, subrayó que la educación dual “es un proceso voluntario para los jóvenes y las empresas”. “Esto es una posibilidad opcional para ordenar la oferta y la demanda y ayudar a la reactivación económica”.  Pero Ureña agregó que exigen respeto a los estudiantes y que quieren un espacio en una mesa de diálogo como movimiento, ya sea en la Asamblea Legislativa o en Casa Presidencial.

Justamente hoy el Ministerio de Educación Pública (MEP) informó que convocó a espacios de diálogo con estudiantes de todo el país y que las sesiones serán inauguradas mediante una videoconferencia por la recién nombrada Ministra de Educación Pública, Guiselle Cruz, el miércoles 17 de julio. Luego, cada dirección regional del MEP convocará a las y los estudiantes de su área para sesiones de información  diálogo entre el 18 y el 31 de julio. La nueva jerarca también se comprometió a gestionar una audiencia para representantes estudiantiles en la Asamblea Legislativa.

Sin embargo, tanto el movimiento Secundaria Rebelde, el Movimiento Estudiantil de Secundaria y el grupo Resistencia Nacional Estudiantil anunciaron esta semana que su plan es mantenerse en las calles a partir del lunes 15 de julio, día en que las y los estudiantes deberían volver a las aulas, después de las vacaciones de medio período. 

El problema es la población meta, entre otras cosas

Las personas que han cuestionado esta propuesta, a lo largo de muchos años incluyen, por ejemplo, al ex Ministro de Educación, Leonado Garnier, quien ha destacado que el proyecto puede convertirse en un “incentivo perverso, que estimule la salida prematura de jóvenes estudiantes del colegio, tentados por el espejismo de un ingreso laboral mientras aprenden, sin darse cuenta de que al estar abandonando la secundaria, están abandonando su futuro”.

Ver recuadros

  • La ruta de la educación dual en el país
  • El origen de la educación-formación dual

Para Garnier, el principal problema es la población a la que se dirige el proyecto, porque para él, deberían ser jóvenes de 18 a 35 años que no tienen ni formación técnica ni secundaria y que estén desocupados o mal ocupados.

Lo mismo dijo en su momento la ex Ministra de Educación, Sonia Marta Mora, que le preocupaba que se promoviera “la incorporación de jóvenes de 15 años o menores a la fuerza laboral del país, o sin que hubieran concluido la Educación Diversificada”.

Según datos de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), cuatro de cada 10 estudiantes que ingresan a sétimo año abandonan los estudios. En el 2016 la deserción escolar en secundaria fue de 8,4%; y en el 2017 fue de 7,2%. Se calcula que en el 2017 unos 1.542 estudiantes no regresaron a las aulas luego del receso de medio período.

Vinicio Rojas, de la ANDE, ha enfatizado que incluir a los colegios técnicos en la modalidad de educación dual, podría llevar a los estudiantes de más bajos recursos a la deserción, “porque los estudiantes abandonarían los estudios formales para agarrar la beca”. “Se está alentando a que haya trabajadores mal pagados”, resaltó Rojas.

Según el texto dictaminado, las personas estudiantes recibirán una beca para transporte, alimentación, vestimenta, equipo de protección especial y costo del programa. No se aclara el monto total de la beca; sólo se señala que las empresas deberán hacer un aporte mensual de ¢120.000 al Fondo Especial de Becas del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) por cada estudiante que reciban.

“Nos oponemos a un proyecto que menosprecia nuestro trabajo”

La Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), ha criticado el proyecto porque dice que el convenio que se firmaría“no reconoce la relación laboral existente entre estudiante y empresa, a pesar de que el estudiante entregará a la empresa su esfuerzo y energía convertido en trabajo” y que esto es un “acto de explotación”.

También lo objeta porque dice que no reconoce el trabajo con un salario. “Una evidencia más de la subvaloración del trabajo de la persona estudiante es que pese a realizar una labor, no recibirá salario por ella; sólo podrá optar por una beca, que constituye una ayuda complementaria que cubre viáticos y gastos básicos, pero no es un salario”. 

El proyecto de ley sólo menciona un convenio de matrícula. Lo que hace es reformar la Ley de Aprendizaje N° 4903 para que diga que: “el contrato de aprendizaje se considerará un contrato de trabajo a plazo fijo; salvo los estudiantes sometidos al proceso de educación y formación técnica profesional en la modalidad dual, en cuyo caso no originará relación de empleo”. 

El proyecto también reforma el Código de Trabajo, para que diga así: “Tendrán derecho a la protección del seguro los estudiantes de los programas de educación y formación técnica dual. Se llamará Seguro de Riesgos de Trabajo Especial para Formación Técnica Dual. Es entendido que el derecho referido no configura relación laboral entre el estudiante y el tomador del seguro”.

El estudiante Camilo Ureña manifestó: “Nos oponemos a un proyecto que menosprecia nuestro trabajo, a un sistema educativo que nos quiere vender a las empresas como mano de obra barata. Estamos conscientes de que necesitamos tener una experiencia laboral y puede ser que la educación dual sea una opción; pero queremos una revisión del proyecto con base en el Código de Trabajo”.

¿Educación orientada según el mercado y lo que quieren las cámaras?

Sonia Marta Mora también denunció que estaba en contra de que el tipo de carreras, cursos, programas de formación, planes de estudio, mapas funcionales de necesidades para cada zona geográfica y malla curricular por especialidad, tuvieran que ser validados por las empreas. “Es imperativo que se establezcan mallas curriculares mínimas para garantizar una educación de calidad”.

Según Vinicio Rojas, después de que el MEP implementara el plan piloto de educación dual en cuatro colegios, “se hizo un diagnóstico que concluyó que no se logró acomodar la currícula técnica y académica con lo que quieren las empresas”.

De acuerdo con el texto dictaminado, “el Consejo Superior de Educación aprobará la política educativa de la educación dual que regirá en los centros educativos públicos y privados que imparten educación técnica formal”. Sin embargo, se creará una Comisión Asesora, integrada por los Ministros de Educación, Trabajo, Ciencia y Tecnología y Economía, la presidencia del INA, representantes del movimiento sindical, cooperativo, solidarista y de la Red Consultiva de la Persona Joven; además de un representante de la  Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Privado (UCCAEP)  y otro del régimen de Zonas Francas. 

Por su parte, el diputado Wagner Jiménez, dijo que el proyecto de ley se impulsa “porque el modelo de la educación técnica en Costa Rica está agotado” porque la oferta de los colegios técnicos y del INA no cumplen con la demanda del mercado laboral. La ley es impulsada por la UCCAEP y la Coalición Costarricense de Iniciativas del Desarrollo (CINDE).

Este también fue un argumento de la ANDE, cuyos dirigentes aseveraron que este modelo de educación dual formaría una ciudadanía con educación segmentada y orientada solamente al mercado, en lugar de la educación humanista e integral que se busca con la mejora de la educación pública.

RECUADRO :

La ruta de la educación dual en el país

  • 1971: Ley de Aprendizaje ampara convenios que usan modelos de formación dual. Únicamente el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) puede hacer este tipo de convenios con las empresas.
  • Octubre, 2014: Diputados presentan a la corriente legislativa el proyecto de Ley para la Educación Dual (Expediente No. 19.378).
  • Junio 2015: El entonces presidente Luis Guillermo Solís anuncia que el gobierno de Alemania le ofreció al país ayudar para desarrollar la educación dual.  El Gobierno tico impulsa la iniciativa de ley No. 19.019 en la Asamblea Legislativa.
  • 2016: Comisión Permanente Especial de Ciencia, Tecnología y Educación de la Asamblea Legislativa dictamina proyecto de ley sobre educación dual, No. 19.019.
  • Junio 2016: La entonces ministra de Educación Pública, Sonia Marta Mora Escalante, aclara que no avala el texto dictaminado por la Comisión, pues omite las recomendaciones del Consejo Superior de Educación y el MEP, en el sentido de que podría provocar que los estudiantes abandonen las aulas.
  • Ambos proyectos, el 19. 378 y el 19.019 son frenados en la Asamblea Legislativa.
  • 2017: Se echa a andar el plan piloto para la Educación Dual en el sistema educativo costarricense. Se llama “Modelo dual: Institucionalización de una alternativa para el fortalecimiento del sistema educativo y la inserción laboral de los jóvenes en Costa Rica” y se implementa en cuatro grupos de 15 a 20 estudiantes de Educación Técnica Profesional, de la especialidad Automotriz, según información del Ministerio de Educación Pública. Éstos son estudiantes del Colegio Vocacional de Artes y Oficios (COVAO), de Cartago; Colegio Técnico Profesional Monseñor Sanabria, de Desamparados; Colegio Técnico Profesional Carlos Manuel Vicente, de Golfito; y Colegio Técnico Profesional Jesús Ocaña, de Alajuela.
  • 2018: El proyecto de ley 19.019 se trasforma en el 20.786 y empieza a avanzar en la Asamblea Legislativa.
  • Junio 2019: La Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación dictamina el último texto del proyecto de Ley de Educación y Formación Técnica Profesional Dual (Expediente No. 20.786). 

RECUADRO 
El origen de la educación-formación dual

La educación-formación dual nació en Alemania, a principios del siglo XIX, como una forma de ofrecer a la sociedad y al sector empresarial de ese momento profesionales con la preparación académica y la práctica profesional que requería la realidad económica e industrial de ese momento. 

En la década de los 60, con el inicio de la integración europea y la implementación de las políticas neoliberales, las empresas alemanas plantearon nuevas exigencias en la formación profesional de las y los jóvenes alemanes. Exigieron que el sistema educativo formara mano de obra con un perfil más técnico (menos académico), con mayor experiencia práctica en el ámbito laboral; que respondiera aún más a las necesidades de mano de obra de las empresas en el corto plazo; y con menores tiempos de estudio. 

Varias empresas alemanas incluso crearon en 1973 la primera Berufsakademie (Universidad Empresarial), en la ciudad de Stuttgart. Actualmente, el Estado de Baden Wutemberg tiene ocho universidades empresariales con aproximadamente 15.000 estudiantes y 4.000 empresas participantes. Esta modalidad educativa se ha extendido a otros países de la Unión Europea, Asia, y más recientemente, a América Latina.

Según un estudio de la Confederación Alemana de Sindicatos, el Deutsche Gewerkschaftsbund (DGB), publicado en 2010, durante su periodo de formación profesional uno de cada diez jóvenes era forzado a realizar tareas que no tenían relación con lo que estaban aprendiendo. Hasta un 40% de los jóvenes que se encontraban en una formación profesional se veían obligados a realizar horas extra no remuneradas, sobre todo en profesiones ligadas a la gastronomía, asegura dicho estudio.

Fuente: Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas