El Día Mundial de la Juventud, que se celebra el 12 de agosto, marca el final del Año Internacional de la Juventud declarado por la UNESCO bajo el lema de “Diálogo y comprensión mutua”, en un mundo convulsionado por las protestas juveniles que tienen muy varias razones pero que, sin embargo, se podrían resumir en sus aspiraciones de respeto a las libertades fundamentales y a la participación en las decisiones.

“Los jóvenes de ambos sexos de todo el mundo están ya configurando los contornos del presente, reconoció la directora de UNESCO y advirtió que “debemos hacer cuanto esté a nuestro alcance por estimular su desenvolvimiento y proteger su dignidad y sus derechos. El futuro de todos depende de ello”, declaró Bokova.

“Los temblores de juventud que se han producido en el mundo árabe han mostrado la capacidad de los jóvenes para impulsar el cambio, dijo Bokova, la lucha por la participación democrática ha sacudido regímenes y ha evidenciado la fuerza de las aspiraciones al disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

“Hay mil millones de jóvenes en el mundo que albergan mil millones de esperanzas de un futuro mejor y mil millones de ideas para cambiar el mundo. Encarnan también mil millones de vidas que se deben nutrir y respaldar. Los jóvenes de ambos sexos están creciendo en la primera línea del cambio. Las capacidades de cada uno y cada una de ellos deben desarrollarse de tal forma que su energía se encauce hacia la innovación, la participación cívica y la solución de los problemas mundiales. Los jóvenes ya están cambiando el mundo y reinventando la cultura”.

Bokova fue enfática al destacar que los jóvenes “deben poseer las capacidades y las herramientas que les permitan actuar y estrechar los vínculos entre culturas y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

Y añadió que “en estos tiempos de cambio e incertidumbre, debemos contar con todas las fuentes de dinamismo para hacer frente a los nuevos retos mundiales. Se debe dar a cada persona joven, hombre o mujer, la oportunidad de tomar parte en el proceso de adopción de decisiones que conforman nuestras sociedades y que determinarán su futuro”.

“La UNESCO, dijo, se compromete a poner el potencial de la educación, las ciencias, la cultura, la comunicación y la información al servicio de la autonomía de los jóvenes, para convertirlos en copartícipes activos en la sociedad mundial. La educación de calidad es el punto de partida para su participación plena y positiva. Debemos proporcionar a los jóvenes cuanto necesiten para compartir sus ideas y actuar en consecuencia a fin de luchar contra el desempleo y la pobreza, superar las disparidades entre hombres y mujeres y todas las formas de discriminación y vencer las enfermedades y la marginación”.

“Este Día Internacional de la Juventud marca el final del Año Internacional de la Juventud: diálogo y comprensión mutua. En esta ocasión, hago un llamamiento a todos los gobiernos, las organizaciones de jóvenes y la comunidad internacional para que reflexionen sobre los cambios históricos que se han producido este año y sobre los siguientes pasos que debemos dar juntos”.

Tal es el objetivo del sétimo Foro de la Juventud de la UNESCO, que se celebrará en París del 17 al 20 de octubre de 2011. Este Foro, cuyo tema será “los jóvenes, impulsores del cambio”, constituirá una plataforma para los jóvenes de todos los Estados Miembros y las sociedades del mundo que les permitirá compartir experiencias, expresar sus opiniones y forjar juntos nuevas ideas.

“Los jóvenes de ambos sexos de todo el mundo están ya configurando los contornos del presente. Debemos hacer cuanto esté a nuestro alcance por estimular su desenvolvimiento y proteger su dignidad y sus derechos. El futuro de todos depende de ello”, concluyó Bokova.