Moreno explicó que desde hace meses el BID trabaja con el ministerio de Hacienda en calidad de colaborar técnico, a fin de elaborar proyectos que permitan al país superar el elevado déficit fiscal (cercano al 6% del PIB), que amenaza con debilitar aún más la economía nacional.

El funcionario recordó que los últimos gobiernos han tratado de conseguir los consensos para realizar la reforma sin lograrlo. Pero, "ya se acabó el tiempo de la discusión, de la observación a las distintas alternativas y llegó el tiempo de las soluciones", advirtió en una conferencia de prensa al término de una entrevista con el presidente Luis Guillermo Solís.

Moreno dijo que el mandatario costarricense ha puesto todos los temas sobre la mesa y que todos los sectores tienen que poner de su parte para lograr una solución "urgente" e impostergable.

El gobierno está proponiendo a la Asamblea Legislativa dos leyes para combatir el contrabando y la evasión tributaria, así como una reforma al impuesto sobre la renta y un aumento de 13% a 15% del impuesto sobre las ventas, que además se transformaría en un impuesto al valor agregado. Algunos de estos proyectos ya se encuentran en la corriente legislativa y los otros están por ingresar en los próximas días, según ha anunciado el ministerio de Hacienda.

Sin embargo, sectores de oposición política y de la empresa privada adversan la iniciativa y exigen al gobierno un esfuerzo por reducir el gasto, limitando beneficios salariales a los empleados públicos, entre otras medidas de austeridad.

Tras reunirse con representantes del gobierno, la empresa privada y las fuerzas políticas, Moreno dice haber percibido un generalizado "sentimiento de frustración, de no haber podido tomar el toro por los cuernos para hacer una reforma fiscal que todos lo costarricenses saben que el país necesita".

"Será seguramente un sacrificio difícil para todo el mundo" pero las decisiones deben tomarse ahora si Costa Rica no quiere pasar por una experiencia como la de Grecia, señaló

Lo que pasó en ese país europeo, dijo el funcionario del BID, "es que dejó de asumir sus responsabilidades fiscales y económicas y eso lo ha llevado a la situación actual, en la que los que más sufren son sus habitantes".