“Nos resulta difícil pensar que puedan registrarse cambios culturales y educativos en materia de género si no se sientan las bases para la educación de los y las profesionales de la comunicación” señalan también los miembros del Consejo Universitario de la UCR aludiendo a las universidades públicas y privadas que imparten la carrera de periodismo y afines.

En el mensaje de la Universidad de Costa Rica, alienta a no perder de vista que los periodistas y los medios tienen una responsabilidad comunicativa al brindar un servicio público y abierto.

Alejandra Amador Salazar

Esta no es la primera vez que la UCR manifiesta su preocupación por el tratamiento mediático que se le da a la violencia contra las mujeres en el país. (Foto: Pilar Rojas)

Con vehemencia, dice la UCR, solicitamos “a los medios de comunicación institucionales y nacionales recordar la responsabilidad comunicativa con la que deben dirigir todas sus investigaciones y reportajes, de modo que no revictimicen ni culpabilicen a las mujeres que han sido víctimas de violencia, y al mismo tiempo, los insto para que se comprometan con la igualdad y dejen de reproducir discursos machistas, misóginos y degradantes”.

La preocupación de la UCR surge a raíz del reportaje El crimen de la habitación número 3, del programa Siete días, transmitido por Canal 7, el lunes 31 de agosto, sobre el femicidio de la doctora María Luisa Cedeño Quesada. En dicho reportaje aparecen únicamente declaraciones de los abogados defensores de los sospechosos detenidos, dado que el Ministerio Público tiene imposibilidad para brindar información por la etapa en la que se encuentra el proceso.

El Consejo Universitario, agrega que “considera que convertir la violencia contra la mujer en un espectáculo mediático tiene dos escenarios contradictorios: por una parte, incentiva el morbo en la mirada de las personas testigos de la violencia, mirada cada día más ávida de espectacularidad y en la cual la humanidad de las mujeres se pierde entre el ruido y las imágenes; y, al mismo tiempo, genera parálisis e impotencia frente a hechos percibidos de tal magnitud para los cuales no se encuentra una posible salida”.

Esta casa de estudios superiores reconoce que la violencia contra las mujeres es un problema de seguridad ciudadana y salud pública, y que la sociedad no puede permanecer indiferente, pues es una transgresión directa a los derechos humanos impulsada por discursos de odio y la perpetuación de estereotipos y roles de género discriminatorios, afirmaron los académicos.

Con este pronunciamiento, la UCR también apoya la decisión del Colegio de Periodistas de Costa Rica de abrir una investigación sobre el reportaje mencionado, pues reconoce la importancia que tiene el manejo ético de la información y la necesidad de evitar prácticas que atenten contra la dignidad de las personas de manera recurrente.

En este sentido, el Consejo Universitario se mostró preocupado no solo porque la intensificación de la violencia mediática recae principalmente en los cuerpos de las mujeres, sino por el manejo que se ha hecho de las muertes violentas en razón de su género, lo que ha conducido a su revictimización y las de sus familias, al responsabilizar a las mujeres por los actos cometidos en su contra, precisarón.

El Pronunciamiento aprobado por el Consejo Universitario, en la sesión ordinaria de este martes 8 de setiembre, fue una iniciativa de las mujeres que forman parte del Órgano Colegiado, las académicas Teresita Cordero Cordero, Madeline Howard Mora, Patricia Quesada Villalobos y Valeria Rodríguez Quesada.

LLAMADO A LAS UNIVERSIDADES DEL PAÍS

Consciente de que los medios de comunicación brindan criterios que permean la manera en que construimos y enmarcamos la realidad, la UCR también hizo un llamado a las instituciones académicas públicas y privadas, que imparten las carreras de Periodismo y afines, para que fortalezcan la formación ética de sus estudiantiles, pues resulta difícil pensar que puedan haber cambios culturales y educativos en materia de género si no se sientan las bases para la educación de los y las profesionales de la comunicación.