Bolivia se encuentra acéfala y sumergida en la incertidumbre tras la renuncia de Morales.

"Vamos a demandar, a proponer una reunión urgente de la OEA ante el silencio" que guardó sobre "el golpe de Estado", dijo el canciller Marcelo Ebrard, sumándose así al pedido el domingo de Colombia, que sin embargo no definió la situación en Bolivia en los mismos términos.  

López Obrador demandó a la organización "que se fije con claridad una postura; no al silencio".

El domingo, antes de la renuncia del presidente boliviano Evo Morales, la OEA difundió los resultados de su auditoría que hablaban de "irregularidades" en las elecciones del 20 de octubre, en las que el mandatario había accedido a un cuarto mandato en primera vuelta.

"Reivindicar, demandar el respeto al orden constitucional y la democracia en Bolivia, esa es la posición que México quiere hace valer", dijo el canciller mexicano esta mañana.

Además, López Obrador expresó su "reconocimiento al presidente Evo Morales porque prefirió renunciar a exponer la vida de sus conciudadanos".

México recibió el domingo a funcionarios y legisladores en su embajada de La Paz, Bolivia, y ofreció asilo a Morales, pero hasta el momento no ha recibido respuesta, continuó el canciller.

"México, de conformidad a su tradición de asilo y no intervención, ha recibido a 20 personalidades del Ejecutivo y legislativo de Bolivia en la residencia oficial en La Paz, de así decidirlo ofreceríamos asilo también a Evo Morales", escribió Ebrard en su cuenta de Twitter el domingo.