Canciller iraní Mohamad Javad Zarif desmiente acusaciones de Pompeo.

"No engañan a nadie", tuiteó Zarif. "Todos los terroristas vinieron" de los "destinos" en Oriente Medio "favoritos" de Pompeo, en alusión a Arabia Saudita.

La mayoría de los autores de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos eran de origen saudita.

"Desde la designación de Cuba [como Estado que apoya el terrorismo] a las acusaciones [contra Irán] sobre Al Qaida", Pompeo "termina de manera patética su carrera desastrosa con más mentiras", añadió Zarif.

Según Pompeo, Irán es en estos momentos la nueva base para Al Qaida, "peor" que Afganistán en el momento de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

En un discurso una semana antes de dejar el cargo, Pompeo también confirmó oficialmente por primera vez la muerte en agosto en las calles de Teherán del número dos de Al Qaida Abdulah Ahmed Abdulah.

El New York Times había informado en noviembre que fue asesinado a tiros por agentes israelíes durante una misión secreta patrocinada por Estados Unidos.