Francisco abrió hoy el consistorio de cardenales, llegados a Roma para participar también este sábado en la creación de 20 nuevos purpurados y en el que se les presentarán los avances que se están realizando en la elaboración de la nueva Constitución que regulará la Curia, los órganos de gobierno del Vaticano.

"La meta que hay que alcanzar es siempre la de favorecer la armonía en el trabajo de los diferentes dicasterios y oficinas, para realizar al final una colaboración más eficaz con absoluta transparencia, lo que edifica la auténtica sinodalidad y la colegialidad", dijo el Papa a los cerca 150 cardenales que han acudido a Roma.

Francisco recordó al Colegio cardenalicio que en estos dos días de reuniones se les presentará una síntesis del trabajo realizado hasta ahora por el llamado "C9", el grupo de nueve cardenales creados por Bergoglio para elaborar la nueva Constitución.

El pontífice argentino agradeció la labor de esta comisión y en particular al coordinador, el cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga y al secretario, Marcello Semeraro, quien será el encargado de presentar esta síntesis a los cardenales.

En su introducción, Francisco reiteró que se trata de una reforma que pidieron los cardenales antes del inicio del cónclave en el que fue elegido, pero advirtió de que "no será una meta fácil y que se necesitará tiempo, determinación y sobre todo la colaboración de todos".

Las dos únicas "serias hipótesis" que por el momento parecen ir tomando forma para hacer más sencilla y menos articulada la Curia es la de englobar en dos "ministerios" los actuales dicasterios relacionados con "caridad, justicia y paz", por un lado, y los de "laicos, familia y vida", por otro.

Tras el discurso del papa, la reunión de los cardenales continuó a puerta cerrada con la exposición de Semeraro y posteriormente se prevén también posibles intervenciones del cardenal George Pell, jefe de la Secretaria de Economía del Vaticano, sobre las actividades de este nuevo "ministerio".

También está previsto que exponga su trabajo a los purpurados el cardenal Patrick O'Malley, a cargo de la Comisión Pontificia para la tutela de menores, tras su primera reunión la semana pasada.

Primer cardenal panameño

El papa Francisco se recibió al obispo de David, quien será ungido como el primer cardenal de Panamá, José Luis Lacunza Maestrojuán, a su llegada a la reunión el Colegio cardenalicio de Roma. Con la creación de 15 nuevos cardenales, Francisco consolidó el peso de electores de países lejanos de Roma.

De los 125 cardenales electores, 57 son europeos, 18 de América del Norte, 6 de América Central, 12 de América del Sur, 15 de África, 14 de Asia y 3 de Oceanía.

Con esta segunda hornada de cardenales Francisco refuerza la reforma que emprendió el año pasado cuando nombró sus primeros purpurados.

El Papa se encontró el colegio de cardenales así:

Europa contaba con más de la mitad de electores, a pesar de que la mayoría de los católicos están en otros continentes. Curiosamente, Italia tenía 25 cardenales electores, más del 23% de los votos.

En febrero de 2014 nombró a sus primeros 16 cardenales. Europa perdió presencia pero mantuvo la mayoría. También perdió presencia América del Norte, en favor de América Latina, África y Asia.

Con el nuevo consistorio de febrero de 2015, esta tendencia se ha consolidado y parece irreversible. Italia sigue siendo el país con más cardenales electores, 26, y tiene un cierto peso, pero tres puntos menor que hace un año.

Otro dato para los amantes de las curiosidades estadísticas es que de los 125 cardenales electores, 34 fueron creados por Juan Pablo II, 60 por Benedicto XVI y 31 por el Papa Francisco.

(Con información de Rome Reports)