"Con esta nueva ley le creamos un nuevo capitulo a la historia nacional, al mejorar las relaciones de las mascotas con las personas", dijo en su discurso el presidente Solís, quien estuvo acompañado por su esposa Mercedes Peñas; el alcalde San José, Johnny Araya, ministros de su gabinete y dirigentes de organizaciones sociales dedicadas a la protección de los animales.

"Nos sentimos muy orgullosos y contentos de saberq ue en nuestro pais tendremos un cambio cultural al realizar todos juntos y juntas acciones en contra del maltrato de los animales", expresó el gobernante.

El acto fue amenizado por los grupos Balerom y Marfil, que ofrecieron un concierto gratuito, así como una feria con puestos de diferentes instituciones como SENASA y organizaciones de la sociedad civil como la Asociación Nacional Protectora de Animales, Vida Animal, ChepeCletas, PerroCross, Acara, Vivaveg, Gatitos al Rescate, World Animal Protection y Humane Society International.

Para los animales hubo piscinas, zonas de juegos, bolsitas de alimento, snacks y servicios gratuitos de desparasitación y vacunación, para los niños pintacaritas y caricaturistas.

Uno de los aspectos llamativos de la actividad fue la participación de las unidades caninas de los distintos cuerpos policiales. Se trata de animales entrenados para el rescate de personas en casos de desastres naturales, lo mismo que para detectar drogas y explosivos y rastrear delincuentes en fuga, entre otras tareas.

La nueva legislación

La Ley de Protección Animal, promovida por iniciativa popular con el respaldo del gobierno, fue aprobada por los diputados el pasado 1 de de junio, tras un largo proceso de negociaciones entre diferentes sectores políticos y grupos de interés.

La ley incluye sanciones de prisión de tres meses a un año a quien directamente o por medio de otra persona, cause daño a un animal doméstico o domesticado.

La ley establece que un animal doméstico es el que por sus características evolutivas y de comprotamiento conviva con el ser humano, y un animal domesticado es aquel que convive con el ser humano debido a un proceso mediante el cual se le ha cambiado su condición salvaje para que conviva con los humanos.

También sanciona con una multa de un cuarto a medio salario base a quien no se haga responsable de recoger los desechos fecales de los animales de compañía en los lugares públicos.

Castiga con prisión de tres meses a un año a quien directamente o por medio de otra persona organice, propicie o ejecute peleas de animales, e impone multas de un cuarto a medio salarios base a quienes promuevan o realicen la cría de animales para dichas peleas, así como para quienes violen las disposiciones sobre experimentación o incumplan las condiciones básicas para el bienestar de los animales.

No están incluidas en estas disposiciones las actividades agropecuarias, pesquecas, acuícolas, zooténicas o pafra el mejoramiento  del control sanitario y fitosanitario, marcación, control reproductivo o higiene de la especie animal.