El mandatario dijo que el ministro de Hacienda presentará este lunes al Congreso, “el mayor recorte de gasto público en nuestra historia” sin afectar los programas sociales ni las grandes inversiones en obra pública que ya habían sido anunciadas.

Paralelamente, el gobierno pedirá a la Asamblea Legislativa que apruebe  créditos con organismos multilaterales con el propósito de cambiar “deuda cara” por “deuda barata”, lo que permitirá dar estabilidad económica al país por lo que resta del año.

Alvarado aseguró que la contracción del gasto y los créditos que permitirán readecuar la deuda del país con plazos y términos más favorables, atenuarán el impacto económico de la pandemia este año, pero no resuelven la difícil situación fiscal para los dos años subsiguientes.

Es por eso dijo, que será necesario negociar un acuerdo “stand by” con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual será discutido previamente con los diferentes sectores políticos del país. Como punto de partida para el dicho acuerdo, dicho organismo concederá un crédito de $504 millones.

Dijo que debe quedar claro que dicho plan no afectará, de ninguna manera, a los sectores más pobres del país y más golpeados por la pandemia.

“Buscaremos al máximo evitar nuevos impuestos o mayores cargas, sobre todo para la gente más humilde. Y si la situación causada por la pandemia nos obligase a avanzar en esa dirección, se haría repartiendo cargas entre los grupos que tienen mayor riqueza, desde una visión solidaria, y procurando, a la vez, no afectar el aparato productivo”, subrayó.

 

Estímulo a la producción

El tercer ingrediente del plan consiste en dar un fuerte impulso a la producción nacional.

En ese orden, anunció que hacia fines de este semestre se estaría dando un “alivio” en las tarifas eléctricas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Manifestó además que es “crítico” mejorar la eficiencia del Estado y que para ello se hacer indispensable una reforma al empleo púbico y hacer el proceso de contratación administrativa más rápido y transparente.

“Hay que seguir socando la faja en todo lo posible sin afectar el desarrollo”, apuntó.

Finalmente, dijo que el Gobierno está comprometido a seguir ejecutando el ambicioso plan de construcción de infraestructura, que incluye carretas, puentes, escuelas, acueductos y hospitales, con el fin de generar empleo, competitividad productiva y mayor bienestar a la población.

El FMI ha proyectado una caída promedio de la economía de 9,4% para América Latina este año, como efecto de la pandemia del Covid-19.

Según Alvarado, Costa Rica estaría entre los países por debajo de ese porcentaje, alrededor del 3,3% del PIB, pero de todas maneras “el golpe será muy duro”.

El presidente llamó a los costarricenses mantener la unidad y a trabajar duro para salir adelante.