En Moín, el crimen de Jairo tiene otro matiz que no es bueno confundir con la situación de las arribadas de tortugas lora en el Parque Nacional Santa Rosa y en el Refugio de Vida Silvestre Ostional.

El desove de cientos de tortugas baula en playas del Caribe (único litoral del país donde es significativo) es algo totalmente diferente a  las arribadas de unas 200.000 tortugas lora que se dan en la vertiente del Pacífico y específicamente en Ostional, cuyo manejo sostenible ha redundado en beneficios para los reptiles que llegan a Ostional, tal y como lo previeron los investigadores de la UCR desde hace más de tres décadas, y en beneficios sociales y económicos para la población del pueblito de Ostional que comercializan legal y controladamente el 1% de sus huevos, además de proteger los nidos que antes lastimosamente se perdían.

Por el contrario, las baulas son escasas en el Pacífico (en el Parque Nacional Marino Las Baulas de Guanacaste, su número no llega a 33 anuales) pues sufren, desde hace años e impunemente, e matanzas en alta mar, lejos de Costa Rica, debido al uso de palangres y otras prácticas pesqueras que incidentalmente las afectan.

De prohibir el consumo de huevos de tortuga (de valor nutritivo reconocido) nos regresaría a los tiempos en que cientos de miles de huevos se perdían en la playa de Ostional, pues la alta densidad de las arribadas provocaba que los huevos depositados por las primeras hembras en llegar, eran literalmente sacados por las siguientes a la hora de cavar sus correspondientes nidos. Huevos que se podrían sobre la playa y que eran además “aprovechados” por zopilotes, perros, cerdos, y otros animales domésticos y silvestres, sin que se tuviera beneficio alguno ni para las tortugas ni para los habitantes que hoy las protegen.

El “Proyecto de Aprovechamiento y Conservación de los huevos de tortuga Lora (Lepidochelys olivacea) en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional”, administrado por la Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica, y ejecutado por la Asociación de Desarrollo Integral Ostional (ADIO), ¡es un ejemplar proyecto! donde se dan la mano los intereses conservacionistas GENUINOS y las humildes familias de una localidad urgida de ingresos honestos.  Si algunos grupos autodenominados conservacionistas, ante la necesidad de levantar “campañas” que les provean financiamiento para su modus vivendi, desean seguir por ese camino, hacen muy mal en inventar una nueva e interesada ola propagandística, sin importarles las consecuencias sociales, económicas y ambientales de un proyecto que es valorado positivamente por los que se han interesado objetivamente en él.

(*) Freddy Pacheco León es biólogo

Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático de la Universidad Nacional.
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