Manifestantes en una de las zonas más devastadas de Beirut, Líbano, este martes, a una semana de la explosión en el puerto y un día después de la renuncia del primer ministro Hassan Diab. Imagen google.

(Manifestantes en una de las zonas más devastadas de Beirut, Líbano, este martes, a una semana de la explosión en el puerto y un día después de la renuncia del primer ministro Hassan Diab. Imagen google)

Los reportes más recientes daban cuenta de 171 muertos y entre 30 y 40 desaparecidos en las explosiones del puerto de Beirut hace una semana, el martes 4 de agosto. Ese día, dos explosiones dejaron heridas a cerca de 6.000 personas y barrieron con al menos 250.000 hogares.

Las primeras indagaciones indican que la catástrofe fue causada por 2.750 toneladas de nitrato de amonio, un fertilizante que también se usa para fabricar explosivos, que llevaban casi seis años abandonadas en bodegas del puerto.

La explosión, sumada a la crisis previa que vive el país desde hace un año y a los indicios sobre posible negligencia en el manejo o eliminación de esos químicos en el puerto, empujaron a una nueva ola de protestas que este lunes (10) precipitaron la renuncia del hasta entonces primer ministro Hassan Diab.

Informe desde Beirut

Aún no se identifica a un responsable por la explosión en el puerto libanés. Pese a las renuncias, los libaneses volvieron a salir a las calles. Hicieron una vigilia por las víctimas y continuaron en la protesta porque para muchos la salida de Diab y su gabinete no es suficiente.

En las calles de Beirut piden el fin de la élite política

En su mensaje de despedida, el primer ministro Diab dijo que "la corrupción está arraigada en cada coyuntura del Estado", y añadió luego que ha "descubierto que la corrupción es más grande que el Estado". Tras su salida del poder, el ahora ex primer ministro ha culpado a la élite política por bloquear sus intentos de reformas.

En las redes sociales el mensaje es claro: "Esto no termina con la renuncia del Gobierno", decía un panfleto. "Todavía queda Aoun (Michel Aoun, presidente), Berri (Nahib Berri, presidente del Parlamento) y todo el sistema".

Desde antes de la explosión las conversaciones del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para negociar un rescate económico estaban en suspenso. La crisis económica se siente en casi todos los sectores de la sociedad y en medio del descontento el Parlamento deberá elegir un nuevo Gobierno. Todo esto ocurre en medio de la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

(Con Reuters)