En una conferencia de prensa en el Ministerio de Seguridad, la mandataria dijo que se propone incrementar de 30 a 70 el número de naves guardacostas, adquirir 2 nuevas aeronaves y un número no precisado de radares.

También dijo que abrirá nueve bases marítimas para ejercer un mayor control de las costas, por donde ingresan gran parte de los cargamentos de droga que se almacenan en el país, para luego ser transportados a Estados Unidos vía terrestre.

"Mi compromiso hace dos años fue enfrentar decididamente al crimen organizado y lo estamos haciendo. El mensaje es que aquí no vamos a ocultar nada, vamos a hacer todo lo posible para ponerlos en evidencia, capturarlos y desalojarlos de nuestro territorio", afirmó Chinchilla.

La decisión de poner en práctica estas medidas se habrían acelerado tras el descubrimiento, en los últimos días, de ocho heliopuertos en zonas montañosas del Caribe, así como el desmantelamiento de una red de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC) que traficaba armas y drogas desde Costa Rica.

Chinchilla dijo que la adquisición de estos vehículos y equipos viene a complementar el esfuerzo que su administración ha realizado en materia de legislación para enfrentar al narcotráfico y, en general, al crimen organizado.

"Una ley que mejora todo el sistema de intervención de telecomunicaciones para poder ser mucho más eficientes en las investigaciones que se desarrollan; la segunda para extraditar nacionales que sabemos que están involucrados en este tipo de negocios y la tercera que es la Extinción de Dominio, para actuar sobre las ganancias que acumulan las bandas criminales", puntualizó.

En el último mes las fuerzas policiales costarricenses han decomisado alrededor de 2,5 toneladas de cocaína en diferente operativos.

Sin embargo, la gobernante aseguró que el éxito del combate al crimen organizado no está tanto en uso de la fuerza, sino de la “inteligencia”, es decir, “la información”. En ese sentido, agregó, el aporte de los ciudadanos es de vital importancia.

“El costarricense se entera de lo que pasa y está denunciando. Y es que los ticos no están dispuestos a que sus hijos caigan en el consumo de drogas o que sean asesinados por grupos criminales” concluyó.