Imagen: Foto ODI/UCR. El doctor José Ángel Vargas Vargas, es uno de los cinco aspirantes a la Rectoría de la Universidad de Costa Rica.

– ¿Cuál es su propuesta de negociación con los diversos sectores políticos del país, para definir el presupuesto de la UCR para los próximos años? En este sentido, ¿cómo se puede fortalecer el sentido de unidad entre las universidades públicas que integran CONARE para defender el presupuesto y evitar la división interna que se promueve desde diversos sectores.

– La negociación del FEES debe hacerse con base el artículo 84 de nuestra Constitución Política, el cual establece claramente el deber del estado de financiar la educación superior pública, la cual es un derecho humano. Propongo una estrategia de visibilización de los logros académicos de la Universidad de Costa Rica e impulsar un diálogo permanente con la Asamblea Legislativa y el ejecutivo, para ratificar el papel de las universidades en la contribución a la solución de los problemas nacionales, así como para demostrar la inversión óptima de los recursos.

Promoveré un nuevo liderazgo en el CONARE, fundamentado en la unidad y el respeto entre las universidades, para hacer notar al país que el sistema de educación superior pública contribuye a disminuir la desigualdad social y las inequidades, al mismo tiempo que fortalece la regionalización y garantiza la movilidad social.

–  ¿Estaría de acuerdo con impulsar una iniciativa para ampliar el derecho al voto de la comunidad universitaria en las elecciones a la rectoría y por qué?

– Estoy totalmente de acuerdo en impulsar esta iniciativa porque ello implica fortalecer la democracia y el diálogo universitario. Es una deuda histórica que la institución tiene con varios sectores y debe saldarse si pretendemos mayor unidad institucional, la cual será determinante para nuestro futuro.

– ¿A cuál modelo de universidad apuesta usted, considerando que en América Latina las universidades públicas son muy cuestionadas por algunos sectores políticos y económicos?

– Apuesto al modelo de universidad pública humanista, autónomo, laico, democrático e inclusivo. Este modelo es un logro del estado social de derecho que asegura un desarrollo integral para la sociedad. Es un modelo que debe permitir la transformación de las condiciones de vida de las personas, eliminar la pobreza y la desigualdad, así como lograr la justicia y la equidad. En toda América Latina y en otros continentes está amenazado por corrientes neoliberales que consideran la educación superior como mercancía y no como lo que verdaderamente es: un bien público.

– ¿Qué acciones tomaría para fortalecer la imagen o credibilidad de la UCR ante la opinión pública?

– Me encargaré de fortalecer la imagen y credibilidad de mi Alma Máter ante la opinión pública mediante proyectos y acciones sistemáticas orientadas a reposicionar el liderazgo institucional en todos los sectores de la sociedad. Convocaré desde la Universidad de Costa Rica un Foro Nacional, cada año, sobre temáticas pertinentes. Habrá participación de diversos sectores y los resultados darán nuevas luces para enrumbar nuestro desarrollo como país.

Mantendremos una efectiva política de transparencia y rendición de cuentas a lo interno y hacia la sociedad, con el propósito de demostrar que los recursos aportados por el pueblo costarricense tienen impactos muy positivos en todo el país.

Como Rector buscaré la unidad institucional mediante el diálogo para que seamos un solo bloque y evitemos el daño que le hacen a la Universidad las injustificadas divisiones internas y las acusaciones penales entre las autoridades. Será una prioridad devolverle esa autoridad moral a nuestra Universidad, para asegurar un diálogo efectivo con los diversos grupos, organizaciones, personas e instituciones en general.

En esta tarea de fortalecer la imagen institucional, los medios de comunicación universitarios y la Oficina de Divulgación jugarán un papel clave al destacar nuestros aportes científicos, culturales, ambientales y educativos.

En fin, trabajaremos por una mejor universidad, unida y articulada en objetivos comunes para forjar el bienestar social.

– ¿Cuál es su propuesta para fortalecer la relación de la UCR con las comunidades y el trabajo de la acción social como agente de cambio en la sociedad costarricense, en un contexto donde hay disminución del presupuesto para las universidades públicas y ya se han anunciado recortes a las vicerrectorías?

– Propongo un reposicionamiento de la acción social, como uno de los tres pilares esenciales de la Institución que nos da gran capacidad de cumplir nuestra misión. Los programas, proyectos y actividades han tenido afectaciones muy negativas en los últimos años, y hoy día se han acrecentado con las condiciones que impone la “nueva normalidad” de la pandemia. Solo para citar dos ejemplos, programas como Kioskos Socioambientales y el Programa Integral de la Persona Adulta Mayor han sido sometidos a serias restricciones presupuestarias que afectan el logro pleno de sus objetivos.

Para el 2021 el presupuesto de acción social solo constituye el tres por ciento del total del presupuesto universitario, lo que nos lleva a asegurar un crecimiento gradual y a establecer mayores alianzas con instituciones públicas, organizaciones y sectores comunales a fin de trabajar conjuntamente en proyectos que promuevan soluciones a problemáticas específicas, potencien el patrimonio y desarrollo histórico y cultural.

Promoveré una política de acercamiento con ministerios del gobierno, el INA y con los gobiernos locales, tanto para determinar necesidades, áreas prioritarias de acción y formulación de proyectos, como para obtener mayores recursos para una acción social de excelencia.

– ¿Cómo fortalecer la transferencia de conocimiento al sector externo, a fin de que la investigación y la ciencia ofrezcan soluciones útiles a todos los sectores del país?

– La transferencia de conocimiento al sector externo la haremos mediante un trabajo planificado que nos lleve a determinar las necesidades de servirle al país en campos específicos, así como encontrar los sectores dispuestos a involucrarse con nuestra Universidad, a fin de lograr productos concretos.

El trabajo se hará en asocio con el sector gubernamental y también con el sector privado. Se efectuarán reuniones concretas con cámaras de productores, asociaciones, cooperativas, industrias y otras instancias que deseen responder a las necesidades país en diversos campos, definiendo previamente las normas de esa transferencia y los respectivos beneficios.

Nos encargaremos de desarrollar modelos en diversos campos pertinentes como la salud, la producción de alimentos, el desarrollo agropecuario, entre otros, a fin de que dichos sectores los implementen y pongan en beneficio social. Esta transferencia de conocimiento puede permitir la creación de patentes y generar ingresos para ser reinvertidos en el quehacer académico e investigativo.

– ¿Cuál es la vía que debe tomar el desarrollo del vínculo remunerado en la Universidad de Costa Rica?

– El vínculo remunerado debe responder estrictamente a los fines y principios de nuestra Universidad de Costa Rica, y como tal debe permitir el cumplimiento de nuestra misión social transformadora y generar nuevos conocimientos. Nunca debe convertirse en una competencia para las y los profesionales que gradúa la Institución.

Desde nuestra administración lo impulsaremos, con la condición de que debe ser innovador y responder a una filosofía solidaria, en la que medida en que los recursos que en él se generan permitan por un lado, ejecutar nuevos proyectos institucionales de cualquier naturaleza académica y social, y por el otro, apoyar proyectos dirigidos personas y grupos de vulnerabilidad social como mujeres jefas de hogar, pequeños productores agrícolas, mujeres artesanas de limitados recursos, niñas y niños de zonas marginales, entre otros.

Haremos una revisión de la reglamentación del vínculo remunerado, junto con el Consejo Universitario, a fin de que todos los procedimientos, ingresos, pagos e inversión de los recursos estén totalmente definidos para que se desarrolle con la transparencia que corresponde.

– ¿Cuál es el papel que debe tener la UCR frente a problemas nacionales como la crisis fiscal y las reformas de Estado, como la del empleo público?

– La Universidad de Costa Rica debe seguir siendo conciencia lúcida de la patria. Su acervo científico y cultural, forjado por más de ochenta años, le da todas las capacidades para construir soluciones a las problemáticas nacionales, para aportar luz en medio de la incertidumbre en que vive la población costarricense. Nuestra decisión política es una apuesta por un diálogo permanente con el país, reactivar nuestra relación con todos los sectores interesados en un futuro promisorio para el país y no en recetas que frustran las expectativas y el derecho al progreso y superación de las personas, la ley del empleo público, los impuestos regresivos, el desfinanciamiento de la educación superior, de las artes y de la cultura.

Las Sedes y Recintos expresan malestar por lo que consideran condiciones presupuestarias desiguales que impactan su quehacer ¿Cuál es su propuesta para atender este tema, frente a un contexto institucional y nacional de contención del gasto?

Las sedes y recintos son pilares de la Universidad de Costa Rica y del desarrollo país. Merecen todo el respeto y el reconocimiento por una histórica labor que ha aportado una oferta académica innovadora en docencia, acción social e investigación y permitido la movilidad social a miles de familias y cientos de comunidades. La administración de los últimos años no ha sido consecuente con estos logros, no ha consolidado recursos, e incluso ha llegado a negar la asignación de plazas docentes en propiedad.

Promoveré un incremento gradual de los presupuestos para regionalización, mediante una revisión exhaustiva del presupuesto institucional y una distribución transparente y equitativa, considerando indicadores como número de carreras, proyectos de investigación y acción social, número de estudiantes y de personas graduadas, los cuales no guardan relación con el presupuesto asignado, que para el 2021 es apenas del quince por ciento del presupuesto institucional.

– ¿Cuál debe ser el acompañamiento que ofrezca la UCR a la sociedad y a las autoridades nacionales en la actual coyuntura de crisis sanitaria, económica y social, y en el futuro cercano?

– Nuestro acompañamiento a la sociedad costarricense y a las autoridades nacionales en el contexto inmediato de crisis y en los años venideros debe ser de total compromiso, consecuente con nuestra ética universitaria de servicio y búsqueda del bien común. En el campo de la salud, la Universidad de Costa Rica puede determinar poblaciones, áreas prioritarias y necesidades de intervención para desarrollar acciones en favor de ellas, tales como asesorías, capacitaciones y transferencia de conocimiento.

En materia de la crisis social y económica estamos en el deber de elaborar propuestas de solución, con enfoques científicos y sentido humano, para trasladarlas a las autoridades nacionales como un insumo muy calificado que puede ayudar a proyectar un futuro con mayor esperanza.