Los magistrados rechazaron la querella por considerar que el diputado Villalta se encuentra protegido bajo el régimen de irresponsabilidad parlamentaria, establecido por la Constitución Política, el cual garantiza que el diputado no puede ser procesado por la expresión de sus puntos de vista.

Dicha protección busca garantizar a los legisladores el ejercicio del control político, sin temor a represalias de ningún tipo.

"Después de estudiar los argumentos se resolvió que a Villalta lo cubre el principio de irresponsabilidad parlamentaria, establecido en la Constitución Política para proteger a los diputados y diputadas de las opiniones y expresiones dadas en el ejercicio del cargo y con ocasión de este", señala un comunicado del Poder Judicial.

El incidente se produjo en abril del año pasado, cuando Villalta dijo en el plenario que Molina se había presentado a la sesión bajo los efectos del licor y pidió que se estableciera algún tipo de control para evitar esas situaciones.

En dicha sesión, Molina había pronunciado un discurso en el que se le notaba un tanto incoherente y con la voz afectada.

Molina se mostró molesto porque, según dijo,Villalta había prometido renunciar a su inmunidad y no lo hizo, por lo cual lo llamó "cantinflesco" y "camaleónico".

Amenazó además con continuar la demanda en los tribunales comunes una vez que termine el periodo legislativo.

Por su parte, el diputado del Frente Amplio explicó que él había prometido renunciar a la inmunidad si la Corte Plena lo pedía al Congreso, pero afirmó que el caso no pasó siquiera la etapa de admisibilidad, lo cual demuestra que "no valía la pena".