“La logística cumplió su cometido y se logró efectuar en los tiempos estimados y con la plena seguridad de garantizar la integridad de esas personas”, señaló un comunicado emitido este miércoles por el ministerio de Relaciones Exteriores y la Dirección General de Migración.

El gobierno expresó su satisfacción por la “buena voluntad “de los países que han participado en el plan y que “continuarán con el compromiso de atender esta situación humanitaria, al brindar el paso a estas personas que tienen como único destino Estados Unidos”, señaló el canciller Manuel González.

Los 180 cubanos que participan del plan piloto salieron del aeropuerto de Liberia a las 10H30 de la noche del martes con destino a El Salvador, donde fueron recibidos por autoridades migratorias de ese país.

Tras cumplir los trámites migratorios, los cubanos abordaron cuatro autobuses para iniciar su viaje por tierra a través de los territorios de El Salvador y de Guatemala. Hacia el mediodía de este miércoles, los migrantes llegaron hasta el puesto fronterizo de Tecun Uman entre Guatemala y México y de allí pasaron hacia la ciudad mexicana de Tapachua, donde recibieron una visa de tránsito de 20 días.

De ahí en adelante, los cubanos deberán hacer el viaje hacia Estados Unidos por sus propios medios.

“Podemos anticipar que la valoración de este plan piloto es de éxito absoluto y nos brinda una gran oportunidad para entablar el diálogo y la coordinación para la salida de las personas que aún permanecen en nuestro país”, afirmó la directora general de Migración, Kathya Rodríguez.

La funcionaria dijo que ya se realizan las coordinaciones para definir la fecha de una próxima reunión de las autoridades de Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice y México, así como representantes de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), para planear el desarrollo de las siguientes etapas.

En Costa Rica quedaron más de 7.600 cubanos a la espera de los próximos viajes, mientras en Panamá hay cerca de 2.000 que no alcanzaron a ingresar a Costa Rica antes de que se cancelara la entrega de visas y cuyo futuro es incierto.