La agencia de Naciones Unidas para los refugiados dijo hoy que está alarmada por la reciente oleada de ataques contra civiles en el noreste de Nigeria.   "La brutalidad y la frecuencia de estos ataques no tienen precedente", dijo Adrian Edwards, vocero de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), citado por funcionarios de la ONU.   En los últimos dos meses se han registrado múltiples secuestros y muertes, lo cual ha conducido al desplazamiento de poblaciones en Nigeria, dijo Edwards, quien señaló que los refugiados y desplazados internos en Nigeria han informado sobre actos de violencia extrema y muestran signos de angustia y miedo.   "La gente habla de viviendas y campos incendiados, de aldeas completamente arrasadas o de granadas que son lanzadas contra mercados concurridos en donde mueren personas y ganado".   Estudiantes aterrorizados que han sobrevivido a ataques contra sus escuelas en Adamawa, Borno y Yobe han indicado a Acnur que vieron cómo sus amigos eran asesinados o secuestrados. El secuestro de más de 200 colegialas el mes pasado en el estado de Borno generó la indignación internacional.  

De acuerdo con la Agencia de Manejo de Emergencias de Nigeria, actualmente hay un total de 250.000 desplazados internos en este país del oeste de Africa.

La semana pasada, unos 375 residentes fueron asesinados a tiros en el pueblo de Gambouru por hombres armados de la agrupación que después incendiaron automóviles y casas, según informó este martes la cadena británica BBC.

El ataque, sin embargo, pasó prácticamente desapercibido.

Un equipo de la BBC logró llegar a la localidad, donde presenció la indignación e ira de los sobrevivientes por lo que dicen es la forma como el gobierno de Nigeria los ha abandonado.