El abandono de la mesa de diálogo sobre el sistema de pensiones de la Caja (Invalidez, Vejez y Muerte –IVM) y de la destitución de la ex jerarca María del Rocío Sáenz, que encabezó una administración cerrada al diálogo y contraria a la protección de los trabajadores costarricenses., parecen estar vinculadas.

Sáenz fue destituida del cargo de ejecutiva de la CCSS por el presidente Luis Guillermo Solís aduciendo razones como la falta adecuados mecanismos de comunicación de la jefatura de la Caja con el Poder Ejecutivo y la desatención de parte de Sáenz de los acuerdos y recomendaciones del gobierno respecto de su gestión al frente de la Caja del Seguro Social.

Las diferencias con el gobierno se profundizaron cuando la Junta Directiva institucional aprobó de manera unilateral, un incremento del 1% en la cuota obrera al régimen IVM que desencadenó fuertes protestas de los sindicatos y otros sectores de cotizantes.

Sobre el anuncio de la UCCAEP, los gremios de la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) y de la central sindical BUSSCO, apuntan que “La cúpula en pleno del sector empresarios, representada por la UCCAEL, anunció que se retira “temporalmente” de la Mesa de Diálogo del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, porque se opone a que el aumento del 1% de la cuota obrera, que impuso la Junta Directiva de la CCSS, se discuta en el seno de la Mesa de Diálogo”.

El motivo por el que abandonaron la mesa es de carácter político, indican los gremios y agregan que UCCAEP se retira para no estar obligado a participar en las negociaciones sobre el IVM “ahora que perdieron la dama que tenían en la Junta Directiva”, ya que tampoco están dispuestos a asumir ningún costo de cargas sociales, adicional.

Según los sindicatos el aumento de la cuota obrera “carece de fundamentación técnica y mucho menos de justificación para que se aprobara a costa exclusivamente de las y los trabajadores. Debe ser en la Mesa de Diálogo donde se analicen todas las propuestas enfocadas a pensiones” recordarón.

Advierten los sindicatos que “la decisión de la élite empresarial es antidemocrática y adversa a la construcción de espacios de diálogo social para buscar soluciones a los graves problemas que aquejan a la gran mayoría de costarricenses”.

UNDECA y BUSSCO señalaron que el aumento de la cuota obrera al IVM, carga sobre las espaldas de los trabajadores una crisis que es producto de malos administradores y que debe tener una solución acorde a la esencia misma del sistema de seguridad social costarricense que es la solidaridad y por lo tanto, las soluciones tienen que darse en el marco de esa solidaridad entre la clase trabajadora, el Estado y los patronos. Cualquier solución unilateral que afecte a uno solo de los tres sectores, rompe el esquema solidario y sería antidemocrático, concluyeron.