En Centroamérica y México un total de 3,3 millones de niños, niñas y adolescentes están en situación de trabajo infantil, de éstos, el 63% tiene menos de 15 años, revela un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dado a conocer esta semana.

El estudio realizada por la OIT y la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil, se dio a conocer  en el marco de la conmemoración del día mundial contra el trabajo infantil, que se celebró este 12 de junio.

 La investigación muestra que el 40% tiene entre 5 y 11 años, y el 23,1% oscila entre 12 y 14 años. Además, cerca del 67% realiza trabajos peligrosos.

En Costa Rica, uno de los países que más ha avanzado en la erradicación de esta problemática social, poco más de 6.000 niños y niñas están vinculados a actividades laborales, lo que representa un 1,3% de la población infantil y adolescente.

 “Si bien hemos visto avances en la región, estamos todavía demasiado lejos de alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que plantea llegar al año 2025 sin trabajo infantil. Intensificar la acción es apremiante e inaplazable. Como se apuntó en la V Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil realizada en mayo en Durban, Sudáfrica, la acción debe ser inmediata, intensificada, con mirada de género, bien coordinada, multisectorial, de múltiples partes interesadas y basada en los derechos”, señaló Noortje Denkers, especialista en Migración laboral y derechos fundamentales para la Oficina de la OIT en América Central, Haití, Panamá y República Dominicana.

Si se considera el total de la población de entre 5 y 17 años de la región de Centroamérica y México, los que se encuentran en situación de trabajo infantil representan el 7,9% y el 5,25 realiza trabajos peligrosos.

Cuando se realiza el análisis por sexo, estos porcentajes difieren notablemente: el 4,8% son niñas y el 11% niños que están en trabajo infantil, una diferencia que se amplía con la edad: desde más de 1,5 veces para niños y niñas de entre 5-11 años hasta más de tres veces para los y las adolescentes de entre 15 y 17 años.

Con respecto a los trabajos peligrosos, también las proporciones son muy dispares: el 2,5%o corresponde a niñas y el 7,9% a niños.

De entre otras muchas poblaciones vulnerables, el estudio hace referencia a los niños, niñas y adolescentes migrantes, muchos de los cuales viajan sin la compañía de personas adultas, por lo que quedan expuestos a infinidad de riesgos vinculados al accionar del crimen organizado en los países de tránsito y de destino.

El documento propone nueve acciones clave para la acción en Centroamérica y México. Entre ellas, incorporar la prevención y erradicación del trabajo infantil en las políticas y planes económicos y de desarrollo productivo de forma transversal y estratégica, o fortalecer el trabajo de la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil en la región.