Junto al canciller Patriota, quien reiteró el malestar que causaron en Brasil las denuncias del espionaje estadounidense, Kerry aseguró que Washington hará "lo necesario para que esos problemas no interfieran en las relaciones" y sostuvo que su país actúa "dentro de las leyes".

Kerry explicó que no podía "discutir cuestiones operacionales" relativas a la "seguridad nacional" en una rueda de prensa, pero aseguró que todas las actividades de las agencias estadounidenses se dan en los marcos de leyes aprobadas "por el Congreso nacional después de los ataques del 11 de septiembre" de 2001. "Estados Unidos recoge información de inteligencia para proteger a sus ciudadanos, como hacen todas las naciones del mundo, y lo hace dentro de las leyes", sostuvo.

Patriota declaró en la conferencia que deben "terminar las prácticas que atentan contra la soberanía", en alusión al espionaje, e hizo un repaso de la "excelente" relación comercial y económica entre ambos países, pero afirmó que "la interceptación electrónica" es un "nuevo desafío" para esas relaciones y que "no bastan las explicaciones", sino que es necesario "terminar con esas prácticas".

Según el canciller brasileño, cuando la relación entre dos países alcanza el grado de "madurez" que existe en la que mantienen Brasil y Estados Unidos, "se deben abordar todos los temas relevantes". Patriota recordó que, desde que se conocieron las denuncias del exagente estadounidense Edward Snowden y el impacto del espionaje en Brasil, el Gobierno de Dilma Rousseff abrió "canales de diálogo técnico y político" con Estados Unidos.

También citó que el Mercosur acordó formular una protesta ante las Naciones Unidas, lo que hicieron los ministros de Exteriores de los países miembros del bloque, y sostuvo que "todo eso refleja una preocupación legítima de la región y la comunidad internacional". Según Patriota, se trata de "prácticas que pueden atentar contra la soberanía, contra los derechos individuales e incluso contra los derechos humanos".

Está previsto que luego de reunirse con Patriota el representante norteamericano se dirija al Palácio del Planalto, sede del gobierno, donde debe ser recibido por la presidenta Rousseff.