Montevideo, ONU. América Latina tiene delante “una oportunidad de oro” para invertir en sus jóvenes y asegurar así un futuro mejor para la región, afirmó ayer Ahmad Alhendawi, enviado especial de Juventud del secretario general la ONU, Ban Ki-Moon, en la misma jornada en la que la organización internacional reportó que 27 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad se ven obligados a emigrar cada año de sus países para escapar de condiciones de inseguridad o de pobreza.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó la positiva contribución que realizan los jóvenes migrantes a las sociedades de origen, tránsito y destino, tanto económicamente como social y culturalmente.

Resaltó además el aporte que estos jóvenes tienen al regresar a sus países de origen, al aplicar conocimientos especializados e ideas adquiridas en el extranjero. Celebró que en muchos casos, la migración conlleva el empoderamiento de la mujer.

En su mensaje para conmemorar la fecha, Ban advirtió sin embargo que los jóvenes migrantes se ven expuestos a una serie de riesgos tanto durante su tránsito a otro país como cuando se integran a las sociedades de destino.

El titular de la ONU manifestó también que la pobreza, las condiciones de vida insalubres y marcadas por el hacinamiento, y la dificultad que supone encontrar un empleo digno son denominadores comunes de la experiencia de los migrantes.

Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reportó que las diversas tendencias demográficas y la disparidad de ingresos acentúan las dinámicas migratorias, y que la presión será aún más fuerte si se mantienen las proyecciones actuales.

“Hay una oportunidad de oro para la región de invertir en la juventud” y por ello es necesario ver a los jóvenes “como socios en el desarrollo”, porque “son el principal valor en la región y solo si reconocemos eso lograremos el futuro que deseamos”, afirmó a su vez Alhendawi en Montevideo, donde inauguró un foro organizado.

El enviado de Ban se refirió a una reciente encuesta realizada por la ONU y titulada “El futuro es ahora” que demuestra que “dos tercios de los jóvenes ven el futuro con optimismo... Eso es bueno, pero es una buena posibilidad, no solo buena noticia”, porque la juventud mundial “tiene complejos retos”. Entre ellos destacó las “tasas de desempleo en tiempos de crisis” y “una educación que no les provee de nivel para el mercado laboral”.

Los jóvenes “piden, no sólo oportunidades, sino algo muy importante para ellos, ser reconocidos como socios en condiciones igualitarias, no como generadores de problemas”.