Estos trabajos forman parte de las 23 obras de corto y mediano plazo que ejecuta el AyA en el marco del decreto de emergencia por déficit hídrico 41944-MP-MAG del 2019, con una inversión de ₡31.137 millones. El Instituto ha incorporado 5 pozos en 2020 y pondrá en operación 6 más en lo que resta de este año.

El objetivo es disponer de un mejor abastecimiento en la Gran Área Metropolitana (GAM) frente a la próxima época seca y aumentar el líquido disponible como medida sanitaria ante la COVID-19, informó el AyA, al actualizar los avances en la etapa final de los dos pozos de La Valencia.

Ambas fuentes aportarán el consumo aproximado de 27 mil personas, es decir, 110 litros de agua por segundo (l/s). Este caudal será trasladado hacia los barrios del sur de San José.

El AyA lleva a cabo esta semana la prueba de bombeo del primero de ellos, el denominado W11. Este pozo de 250 metros de profundidad aportará cerca de 80 l/s. La prueba permitirá determinar su capacidad y el nivel de calidad del agua. Posteriormente, se instalará el equipo de bombeo y se hará la interconexión.

El otro pozo, llamado W 5, ya fue reperforado para recuperar su producción, equipado y se encuentra en proceso de interconexión con el Acueducto Metropolitano. Esta fuente inyectará un caudal de 30 l/s en las próximas semanas.

Como parte de las obras necesarias para incorporar ambos pozos, el AyA instalará cerca de 2,5 kilómetros de tubería.

Estos trabajos forman parte de las 23 obras de corto y mediano plazo que ejecuta el AyA en el marco del decreto de emergencia por déficit hídrico 41944-MP-MAG del 2019 con una inversión de ₡31.137 millones.

En lo que resta del año y de cara a la siguiente época seca, la institución tiene programada la puesta en marcha de 6 pozos en San Pablo de Heredia, Belén y La Valencia, lo que beneficiará a las poblaciones del Área Metropolitana.

Durante el primer semestre del 2020, el AyA incorporó 5 pozos nuevos al Acueducto Metropolitano con una capacidad equivalente al consumo de 78.000 personas, es decir, 320 litros por segundo, con lo que la población dispone de más agua frente para las medidas de higiene frente al COVID-19.