Trabajadores bananeros están siendo desalojados en plena pandemia por la transnacional Chiquita Brands. Imagen Ilustrativa Google.

(Trabajadores bananeros están siendo desalojados en plena pandemia por la transnacional Chiquita Brands. Imagen Ilustrativa Google).

"He solicitado al Gobierno intervenir para que se suspendan de inmediato las órdenes de desalojo en los baches –lugares donde habitan los trabajadores en cuartos con camarotes– en distintas fincas de la transnacional Chiquita Brands en Sarapiquí, Siquirres, Guácimo y Pococí” señaló Villalta.

“Ante esta situación y para evitar el inhumano desalojo de personas en plena crisis sanitaria, he dirigido un oficio a los Ministros de Seguridad y Salud y a la Ministra de Trabajo” solicitando su intervención.

Villalta recordó que la Coordinadora de Sindicatos Bananeros y Piñeros de Costa Rica y Sitrap viene denunciado esta situación ante el Ministerio de Trabajo así como la negativa de la empresa Chiquita a establecer un diálogo y negociar con los representantes de los trabajadores.

El oficio está dirigido a Geannina Dinarte, Ministra de Trabajo y Seguridad Social, Daniel Salas, Ministro de Salud y Michael Soto Rojas, Ministro de Seguridad a quienes les solicita intervenir para resolver la delicada situación a que se exponen los trabajadores y sus familias.

El diputado del Frente Amplio (FA) solicitó a las instituciones que han estado en la primera línea de atención de los múltiples frentes ante la pandemia del COVDI-19, concentrar las primeras acciones en tres puntos.

Para que se suspendan de inmediato “las órdenes de desalojo de los baches y de las fondas durante la declaratoria de emergencia por la pandemia de Covid-19”.

Que se interceda para generar una instancia que permita “el inicio de las negociaciones de una convención colectiva con SINTRAPEM y la empresa”.

Y como punto tres, pidió a la ministra de Trabajo, Dinarte, que se inicie una investigación sobre las denuncias de “persecución sindical” que han presentado las personas trabajadoras.

El diputado aclaró además, que está intercediendo a favor de los trabajadores de la transnacional, debido por el carácter de la denuncia se puede interpretar que se trata de amenazas por parte de la Compañía Chiquita Brands contra los trabajadores de la empresa, en el contexto de la pandemia que atravesamos que ponen en riesgo la integridad y la salud de estas personas.

El texto, Villalta puntualiza que, según lo que manifiestan las personas trabajadoras:

- Los días 30 y 31 de julio de 2020 la compañía Chiquita, transnacional productora de bananos, comunica a 150 trabajadores que deben desocupar los baches, a través de los administradores de las fincas, a más tardar el 15 de agosto de 2020. Los baches son lugares donde habitan los trabajadores solteros en cuartos con camarotes, con una zona común de cocina y baños.

- Chiquita en todos los casos dice a los trabajadores que este desalojo debe hacerse porque los baches van a ser demolidos en fincas como Triple Tres, Roble, Coyol, Cocobolo, Oropel, Guapinol y Álamo. En total se trata de 12 fincas ubicadas en Sarapiquí más la Triple Tres. Igualmente se informa que serán demolidas las fondas, que son sodas donde los trabajadores se alimentan.

- Al parecer la compañía transnacional también tiene la intención de desalojar los cuadrantes en las fincas, que son lugares con casas asignadas a los trabajadores con familia.

- El día 3 de agosto la Coordinadora de Sindicatos Bananeros y Piñeros de Costa Rica (COSIBACR), integrada por SINTRAPEM, SITAGAH y SITRACHIRI, solicita la intervención del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

- COSIBACR considera que adoptar esta decisión en medio de la crisis sanitaria que afecta  el país, causada por el nuevo coronavirus, es una acción deshumanizada, que además violenta las relaciones laborales, en virtud de que esta asignación de cuartos para vivienda se ha constituido a través de los años en un salario en especie.

- Si se llegara a concretar el desalojo y la demolición de las instalaciones, se estaría ante una situación donde los trabajadores tendrían que buscar alojamiento fuera de las fincas, en centros de población a distancias de 15-20 kilómetros y buscar la manera de transportarse todos los días al lugar de trabajo, con el inmediato desmejoramiento de sus ingresos y su calidad de vida. Todo esto en un plazo, a todas luces insuficiente, de 15 días.

- Paradójicamente lo que puede ocurrir es que terminen viviendo en cuarterías donde reine el hacinamiento y ocupando transporte público, con el consiguiente perjuicio para la producción de la empresa, en virtud del mayor peligro para la salud al aumentar la probabilidad del contagio de la enfermedad Covid-19.

- Esta grave situación del cierre de baches y fondas, se da mientras la empresa Chiquita se niega a dialogar y negociar con los legítimos representantes de los trabajadores agrupados en los sindicatos de COSIBACR. Con similar comportamiento Chiquita Brands se niega a asistir a las convocatorias que ha efectuado el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, con el fin de sentar las bases de una negociación colectiva con SINTRAPEM. Y para rematar, Chiquita promueve prácticas anti-sindicales como pedirles a los trabajadores que acepten las prestaciones con el fin de reducir la afiliación sindical y el despido de trabajadores sindicalizados.