El documento destaca las últimas encuestas de opinión pública, en las que cerca de la mitad de los electores manifiestan no estar adheridos a ningún partido político, una tendencia que se ha venido acentuando en las últimas dos décadas.

“En 1993, un año antes de realizarse los comicios, las simpatías por el PLN y el PUSC, vistos en conjunto, alcanzaban el 94% de las personas consultadas; sólo un 4% no simpatizaba con ningún partido y menos del 2% se adhería a un partido distinto a los mayoritarios”, señala el informe.

Agrega que la ciudadanía se está alejando no sólo de los partidos políticos sino también de las urnas, pues también ha ido en crecimiento el abstencionismo que, desde las elecciones de 1998, ha oscilado entre 65 y 70%.

En contraste, en el último tercio del siglo XX la participación electoral se ubicaba alrededor del 80%.

Este “desalineamiento” electoral se manifiesta con mucho mayor acento en los territorios alejados de una Area Metropolitana ampliada, que va desde San Ramón hasta Paraíso, sobre todo en las zonas costeras y fronterizas.

Pero ese alejamiento de los ciudadanos va más allá de una pérdida de confianza en los partidos políticos. Estudios recientes demuestran que cada vez una porción mayor de los costarricenses ha perdido la confianza en el sistema democrático.

“Las mediciones más recientes muestran reducciones importantes en el Indice de Estabiliad Democrática (que mide la proporción de personas qude tiene actitudes favorales a la democracia)… En una escala de 0 a 100, pasó de 66 puntos en 1980 a tan solo 27 en el 2012, el nivel más bajo desde que se empezó a registrar este índice en 1979”, señala el documento.

Protesta ciuadana

Otro de los escenarios que inciden en el actual proceso electoral son los altos niveles de protesta ciudadana, que no se daban en el país al menos en los últimos 20 años.

“El 2012 transcurrió en medio del episodio de conflictividad más largo, complejo y difuso de los últimos diecinueve años; éste inició en junio de 2011, durante el segundo año de la administración Chinchilla Miranda y en marzo de 2013 no había concluido”, señala el Informe.

En realidad,  el estudio que abarca hasta junio pasado no contempla los últimos meses, pero el estado de protesta social se mantiene en noviembre. El pasado lunes hubo una importante manifestación popular en San José que se replicó en numerosas ciudades y pueblos del resto del país, seguida de movimientos de huelga en Ebais y hospitales de la Caja del Seguro Social (CCSS).

Según el Estado de la Nación, no hay un único hecho específico que motive las protestas, ni una única expresión de descontento: el Plan Fiscal, la crisis financiera de la CCSS, la seguridad social en general y la demanda por mejores servicios de salud e infraestructura en diversos lugares del país.

El informe destaca que es la primera vez que la protesta social no disminuye en las proximidades de un proceso electoral.