Hoy, de manera prioritaria, las empresas le han puesto el ojo a las llamadas habilidades blandas, que son aquellas fundamentadas en la capacidad de comunicar y relacionarse con los demás, tales como la tolerancia, el respeto, el trabajo en equipo, la creatividad, la adaptación al cambio y la asertividad.

Esto lo demuestra el último Estudio de Mercado de Educación Permanente, desarrollado por el Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional (UNA), y el Programa de Educación Permanente de la Oficina de Transferencia Tecnológica y Vinculación Externa (OTTVE).

“La encuesta revela las necesidades de formación y capacitación del país, el mercado está demandando atención en el tema relaciones humanas, técnicas de expresión oral, liderazgo y eso supone un reto para nosotros como Universidad, porque en la formación profesional son áreas que normalmente dejamos a la libre, no estamos diseñando procesos directos de capacitación en esas áreas”, aseguró Luis Diego Soto, investigador del IDESPO.

Del 100% de las empresas entrevistadas, el 80.3% identificó que requieren formación técnica para su personal; el 78.9% indicó la necesidad de capacitar a su personal en habilidades blandas, sobre todo en liderazgo, trabajo en equipo y comunicación asertiva.

La investigación fue realizada a lo largo del año 2015 en la zona del Campus Benjamín Núñez y sus alrededores, en un radio de más de 5 kilómetros.

La encuesta consideró distintos actores: micro, pequeñas y medianas empresas, municipalidades, empresas de capital extranjero y usuarios finales.

Según el mismo estudio, la iniciativa obedece a la necesidad de crear una estrategia para ofertar cursos de capacitación continua, de acuerdo con las demandas de la sociedad.