Foto: Sede central de la Caja Costarricense del Seguro Social en San José.

No existe precedente alguno en la historia republicana de nuestro país, desde la creación de la institución más emblemática de los costarricenses, donde un presidente o gobierno se haya atrevido a mancillar la autonomía que la Constitución Política y la Ley Constitutiva le otorgó a la CCSS.

A este gobierno y a la presidenta ejecutiva les estorba la autonomía y la misión previsionaria de la salud y por ese motivo, presentaron el proyecto de ley N°22.266 para reformar la Constitución Política para limitar la autonomía, desmantelar financieramente a la institución y subordinarla a los vaivenes políticos del gobierno de turno.

Además, el gobierno presentó dos mociones, una en setiembre y otra en noviembre de este año, con la intención de someter a la Caja a la nociva regla fiscal, que en defensa de la propia institución y el derecho a la salud fue rechazada reiteradamente, por los hoy estigmatizados representantes de la Junta Directiva, con los cuales nos solidarizamos.

Esta institución ha sido sujeta a amenazas, a la infamia, al desprestigio infundado, a los intereses mercantilistas, a las deudas del gobierno, la privatización y otros desafíos, por lo que, entre todos, debemos defender a la madre de la salud costarricense.

El presidente Chaves ha pisoteado, de la manera más arbitraria y antidemocrática, la institución insigne, símbolo de los más grandes valores familiares y humanos, que el pueblo costarricense atesora en el corazón.