La señalización sobre prohibición de paso a las zonas restringidas, zonas de peligrosidad volcánica y rutas de evacuación fueron reforzadas en toda el área comprendida en el anillo de 5 km alrededor del cráter del Turrialba, donde además, los cuerpos de socorro mantiene constante monitoreo y vigilancia ante nuevas señales de peligro real en las inmediaciones del cráter activo.

“Se recuerda que el volcán Turrialba puede continuar su actividad moderada tal y como lo se le observa pero que también existe un escenario de mayores erupciones”.

“Los cambios de actividad pueden ser repentinos, sin previo aviso, dada la condición actual del macizo por lo que la zona se mantiene en vigilancia y monitorio por los cuerpos técnicos-científicos de la Red Sismológica Nacional, el OVSICORI y la CNE, así como por oficiales de la Fuerza Pública.

El Comité Asesor Técnico en Vulcanología (CATv) está conformado por científicos de la Red Sismológica Nacional (RSN: UCR-ICE), el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI), y la Comisión Nacional de Prevención y Atención de Emergencias (CNE).

De acuerdo con las autoridades, las características actuales de la erupción volcánica, marcada por una salida casi permanente de gases, explosiones frecuentes y de energía variable, con salida de ceniza y bloques incandescentes “es muy espectacular” pero hacen a esta “zona altamente insegura para visitantes y turistas”.

Únicamente pueden ingresar a las zonas bajo control, las personas con labores propias vinculadas a la vigilancia, seguimiento y análisis del riesgo volcánico, así como técnicos cuyas organizaciones operan en la cima, equipo vital para las comunicaciones y registro de datos, señaló el CAT.

Amenaza volcánica  

La CNE  y el Comité Municipal de Emergencia de Turrialba, recuerdan que los estudios de amenaza volcánica basados en la historia eruptiva del volcán, establecen un mapa de peligros volcánicos y, de manera clara y contundente, delimitan un anillo mínimo de 2 km alrededor de la cima, en los cuales es posible la caída de balística (rocas a alta temperatura y gran velocidad), así como la caída frecuente de cenizas y la posibilidad de flujos piroclásticos por colapso de columnas de ceniza durante erupciones mayores hacia las laderas externas del macizo, tal y como ocurrió el 19 de mayo del 2016, en un sector de 1 km desde la cima a La Central.

Erupciones del volcán Irazú sin controles

Las autoridades del CAT resaltan que el comportamiento de la población durante las erupciones del volcán Irazú no son una referencia válida en estos tiempos.

“Es importante destacar que durante la actividad del volcán Irazú, no existían los controles y medidas que actualmente se tienen en el Turrialba, y por ello el domingo 12 de abril de 1964, hubo afectación y pérdida de vidas humanas (unas 50 personas resultaron heridas y 2 fallecieron), justamente por acercarse al cráter y adquirir una confianza engañosa de la actividad.

Con anterioridad a esta fecha de abril de 1064, otras dos personas más habían sido alcanzadas por proyectiles incandescentes, ocasionándoles daños serios (quemaduras y quebraduras) permanentes.

La CNE pidió a las personas que visitan las faldas del volcán Turrialba, “acatar las instrucciones de las autoridades destacadas en el sector y a no sobrepasar los límites debidamente establecidos, por ninguna razón”.

Recalcamos: en el cantón de Turrialba y alrededores  existen muchos lugares que pueden ser visitados  y disfrutados de forma segura, desde donde se puede observar con relativa seguridad al volcán.