Caño abierto por Nicaragua en isla Portillos

El grupo, acompañado por personal del Ministerio del Ambiente de Costa Rica, realizaron el 11 de marzo un sobrevuelo en helicóptero y aterrizaron cerca del último caño abierto por Nicaragua en el sitio, para hacer una evaluación de los daños.

"Dentro de las observaciones, la misión evaluó la profundidad del caño en diferentes puntos, la composición vegetal del ecosistema, las especies predominantes, la dinámica hidrológica, el material orgánico y sedimentos disponibles en torno al caño abierto denominado "Caño Este", entre otros", explicó un informe del Minaet.

"Uno de los principales hallazgos fue un área que se encuentra en medio de este caño, que muestra árboles cortados de mangle. Esta especie no es común en estos ecosistemas por lo que se afirma que es único y por tanto de gran importancia, desde la perspectiva de la magnitud del daño ocasionado con la construcción del caño artificial", agrega el reporte.

El grupo comprobó que el agua en el caño es dulce y que las especies vegetales predominantes en su entorno son poco tolerantes a la salinidad, por lo que es necesario minimizar los riesgos de ingreso de agua salada al mismo. De ocurrir, el daño al ecosistema sería mayor.

El Minae espera que para la segunda semana de abril, los expertos de Ramsar envíen su reporte con las recomendaciones para la restauración de las condiciones ecológicas del sitio, procurando no causar mayores impactos al ecosistema.

"Lograr esto es un verdadero reto para los expertos, por las condiciones prevalecientes de inundación, sustrato blando y poca disponibilidad de materiales en el sitio para las obras de remediación", advirtió el informe oficial.